
“Campo visual”: la vida al borde de uno mismo
Una fisura. Un encuentro inesperado. Una obsesión. Una pérdida o una revelación. Cada uno por separado o todo junto, puede alterar nuestro equilibrio. Campo visual (Eterna Cadencia, 2026), la nueva antología de cuentos...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Un encuentro inesperado. Una pérdida o una revelación. Cada uno por separado o todo junto, puede alterar nuestro equilibrio.
Campo visual (Eterna Cadencia, 2026), la nueva antología de cuentos del escritor argentino Jorge Consiglio, alude a lo que a veces queda fuera de cuadro. Aquello que no se ve o está borroneado. Esas realidades que se activan en situaciones imprevistas y después desbordan.
Los detalles
Reconocido por novelas como Hospital Posadas, Pequeñas intenciones y La circunstancia, el autor regresa a un género que conoce y muy bien. Las historias, aunque diversas en argumentos y escenarios, comparten un mismo objetivo: indagar en aquello que se esconde debajo de los hechos cotidianos. Lejos de los grandes acontecimientos, los cuentos de Campo visual se construyen a partir de gestos mínimos, encuentros fortuitos y tensiones imperceptibles.
Sin embargo, es justamente ahí donde el autor encuentra su materia prima para escribir. Cada historia parece avanzar hacia una revelación, no necesariamente espectacular, pero sí capaz de cambiar la percepción que teníamos de los personajes y sus circunstancias. La virtud es el cuarto relato de los nueve que conforman esta novedad editorial y uno de los que más me gustó.
Hay una hija y hay una madre. La primera se llama Dora y cuida a la segunda. Al principio parece como que todo va bien, más allá de que cualquiera sabe que hacerse responsable y estar a cargo de los propios padres no es cosa fácil.
Qué dicen los expertos
- Es tan triste llegar a viejo- respondió Dora. Badalí negó con la cabeza: la vejez es una cuestión relativa, dijo. Había que perder la memoria a tiempo.
En otro orden, opinó que ella era una mujer joven, que no podía vivir anclada a una enferma. (…) le aseguró que la vida era una sola y la invitó a comer un asado el viernes a la noche. No tengo con quien dejar a mi madre- se disculpó Dora.
” Así las cosas, la chica atendía día y noche a su mamá, vieja y enferma, con mucha dedicación y cariño. Hasta que llegó Perla, la nueva vecina del departamento de al lado. Y a esto me refería cuando escribí en el titular que los personajes de Consiglio “viven al borde de sí mismos”.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





