
Consejos de una neuropediatra para la crianza de tu bebé: "No hay que hacerlo todo bien, sino estar ahí"
SaludConsejos de una neuropediatra para la crianza de tu bebé: "No hay que hacerlo todo bien, sino estar ahí"María José Mas recoge en su última obra, 'Neuronas en crecimiento', una recopilación de recomendaciones para...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. SaludConsejos de una neuropediatra para la crianza de tu bebé: "No hay que hacerlo todo bien, sino estar ahí"María José Mas recoge en su última obra, 'Neuronas en crecimiento', una recopilación de recomendaciones para acompañar el desarrollo infantil. "El error es un motor del aprendizaje", subrayaLa neuropediatra María José Mas, en su consulta. DAVID RAMÍREZARABA PRESS Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarCristina G.
Lucio MadridMadridSEGUIR AUTORAActualizado Martes, 9 junio 2026 - 15:14En el siglo XIII, el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Federico II, se empeñó en descubrir el idioma original de la humanidad. Quería averiguar cómo hablarían los seres humanos de forma espontánea si no estuvieran expuestos a ninguna lengua desde su nacimiento. Y, para ello, llevó a cabo un cruel experimento: ordenó criar a varios recién nacidos en total silencio.
Los detalles
Las nodrizas podían darles de comer, pero no hablarles, cantarles, acariciarles o mostrarles afecto. El monarca esperaba encontrar el idioma de la creación, pero lo único que alcanzó fue la muerte de todos aquellos bebés. Porque ninguno sobrevivió a ese tipo de crianza.
«Federico buscaba el lenguaje original y, sin pretenderlo, demostró que ese lenguaje no era otro que el idioma del cariño», señala la neuropediatra María José Mas, que recuerda la historia del emperador en la recién publicada Neuronas en crecimiento (Ed. Vergara), una «guía con recomendaciones prácticas sobre lo que podemos hacer para fomentar un entorno adecuado y amoroso que promueva el sano neurodesarrollo de nuestros hijos desde el embarazo hasta los seis años». La especialista, que dirige la sección de Neuropediatría del Hospital Sant Pau y Santa Tecla de Tarragona y combina su tarea profesional con una intensa labor divulgadora, subraya que «todo lo que el niño vive desde el momento de su concepción moldea cómo pensará y aprenderá en el futuro».
Cada uno de nosotros, explica Mas, somos «el resultado único de la interacción entre la genética, el entorno y la plasticidad del sistema nervioso». Porque la biología marca cuáles son nuestras capacidades, pero es el entorno el que ofrece las oportunidades que tenemos para desarrollarlas. «Separar genética de ambiente es imposible, porque ambos se entrelazan a cada instante.
Qué dicen los expertos
Así, aunque el viaje esté planificado, el resultado es siempre una aventura». "El error es uno de los motores más eficaces del desarrollo cognitivo" Según explica la neuropediatra, «la manera de andar, el idioma, el acento o las costumbres que aprendemos son la huella de esa interacción constante, sobre todo en la infancia, cuando las conexiones neuronales se multiplican y consolidan». Esto se debe a que en estos primeros años hay momentos especialmente sensibles para el aprendizaje.
Son las llamadas ventanas de oportunidad, que abren al cerebro la mejor disposición para adquirir una función específica.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





