
Crónica de un empate anunciado, ¿Perú partido?
La ciudad de Lima despertó atónita el lunes 8 de junio. Aún no lograba comprender los resultados del conteo rápido, que cambiaron el orden de los candidatos presidenciales frente al boca de urna.La candidata Fujimori...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Surgen avances clave en el escenario mundial. La ciudad de Lima despertó atónita el lunes 8 de junio. Aún no lograba comprender los resultados del conteo rápido, que cambiaron el orden de los candidatos presidenciales frente al boca de urna. La candidata Fujimori habría tenido un domingo 7 que le habría malogrado los festejos, que su interna decía lograría con tranquilidad.
Las proyecciones de Fuerza Popular hablaban –incluso– de un holgado triunfo de hasta dos puntos. Los grupos de chats afines a la candidata naranja comenzaron a proyectar cálculos desde la madrugada, llegando a especulaciones extremas que pusieron en evidencia que estaban al borde de un ataque de nervios. Desde que las cifras oficiales de la ONPE pusieron a Sánchez por encima de Fujimori, los seguidores naranjas hablaban del repunte, gracias al voto del exterior y las actas observadas que se concentran en Lima.
Los detalles
Podría ser un triunfo, pero muy ajustado. A diferencia de la tienda naranja, Juntos por el Perú recibió los resultados del conteo rápido con mucha algarabía, al punto de que Sánchez olvidó que si ganaba se lo debía al segundo plan de gobierno. Pero su retórica triunfalista le jugó una mala pasada en la Plaza San Martín, cuando arremetió con su discurso radical de la primera vuelta.
Alguien con dos dedos de frente en su equipo le habría advertido que si ganaban era por el segundo plan, y sus aliados del pacto en segunda vuelta solo garantizarían el discurso moderado, no el que le salió del alma tras conocer el resultado del conteo rápido. Sánchez entró en razón, moderó discurso, y en el trayecto desde la Plaza San Martín al local de campaña transformó su retórica con entrevistas cautelosas y más estratégicas. Mientras esto ocurría, la candidata Fujimori llegaba al hotel BTH, donde seguidores sin mucho entusiasmo la esperaban.
Fue cauta al declarar y recordó que, estadísticamente, no se podía tener un ganador hasta que se cuente el último voto, así que esperarían los resultados oficiales para pronunciarse respecto al resultado. ¿En qué momento se acercaron? Lo cierto es que tres semanas antes del balotaje final, Fujimori parecía tener el triunfo asegurado.
Qué dicen los expertos
Había logrado sacarle hasta 5 o 6 puntos de ventaja en la intención de voto a su contrincante. Sánchez tenía la mochila más pesada por su alianza inicial con Antauro Humala, un asesino de policías convicto y confeso que, tras haber cumplido condena, decía no arrepentirse de su pecado original. Hermano, por cierto, del ex presidente Ollanta Humala… Lo otro era su plan de gobierno marcadamente anti mercado y anti sistema.
Con esas mochilas difícilmente podría conquistar el centro del tablero electoral. ¿Qué sucedió entonces? … Fujimori habría logrado calmar el anti voto fujimorista e incluso el anti Keiko.
Al parecer los jales de último minuto al equipo de campaña la llevaron a cometer muchos errores las dos últimas semanas, en especial post debates, logrando incluso despertar el sentimiento anti-Keiko cuyo objetivo sería muy claro: neutralizar la ola naranja. La Escucha Digital ATIK-COPRA que activamos el último mes anticipó la reducción de la distancia entre ambos candidatos, e incluso el hipo del último día a favor de la candidata naranja y el estancamiento final de Sánchez. Fujimori logró tener hasta 30% más de conversación digital que Sánchez tras la primera vuelta.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





