
León XIV en las Cortes: ovación transversal y cinco vítores
Radar MóvilLeón XIV en las Cortes: una ovación transversal y cinco vítores RICARDO T. LUCAS Actualizado 9 JUN. 2026 - 00:16 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en LinkedIn Enviar por emailEl Papa León...
$4,200-$4,600 — Gold (GC) Where to settle in June?
Última hora de los mercados: Radar MóvilLeón XIV en las Cortes: una ovación transversal y cinco vítores RICARDO T. LUCAS Actualizado 9 JUN. 2026 - 00:16 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en LinkedIn Enviar por emailEl Papa León XIV recibe la ovación cerrada de los diputados y senadores presentes en el Hemiciclo del Congreso de los Diputados, en presencia de la presidenta de la Cámara Baja, Francina Armengol, y el presidente del Senado, Pedro Rollán.
Alberto OrtegaEuropa Press León XIV, en el Congreso: "La pluralidad política no debería derivar en una descalificación constante" Análisis. Un discurso que choca con la visión simplista de la política Inmigración, choque global y revolución tecnológica, ejes de la visita de León XIV Ningún Papa había intervenido ante las Cortes hasta el día de ayer. León XIV lo hizo como jefe de Estado de El Vaticano y no como Sumo Pontífice, pues esa fue la condición que impusieron a la Santa Sede tanto la presidenta del Congreso como el Gobierno cuando recibieron su petición de hablar a los representantes políticos de todos los españoles.
Detalles económicos
Aun así, el Santo Padre se presentó como "Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia católica". Prueba de que no habló como cualquier otro jefe de Estado, sino en calidad de faro moral de Occidente, es que recibió la ovación más prolongada de los diputados y senadores que se recuerda en los últimos tiempos: siete minutos de aplauso transversal, al que se sumaron todos los grupos parlamentarios presentes (se autoexcluyeron Podemos y BNG). En medio de la ovación se escucharon cinco vítores -¡Viva el Papa!
-, coreados en la bancada como si hubiese reaparecido Morante en Madrid tras su antológica faena del pasado 12 de octubre, en el Día de la Hispanidad. Unos vivas que recordaron a los vítores tan incardinados en la tradición universitaria de Salamanca, cuya escuela de pensamiento impulsada por fray Francisco de Vitoria citó León XIV como precursora de la reflexión sobre los límites morales del poder. El Papa norteamericano, con alma y nacionalidad peruana, no hizo un discurso fácil.
Pidió a los dirigentes políticos que alzasen la mirada, como reza el lema de su viaje a España, y no de manera metafórica, sino también para hablarles de la luz que pasaba por el lucernario de la Cámara, pedirles reconocer "una medida que precede y supera" la política, y que recuperen "la nobleza del diálogo y la nobleza del servicio". Ante la luminosidad del mensaje del Papa, se veían empequeñecidos desde la tribuna quienes habitualmente desaprovechan su capacidad de hablar en la sede de la soberanía nacional (que no popular, Armengol) vomitando discursos de confrontación, polarización y división, los mismos que Su Santidad reclamó desterrar de la vida pública diaria en el país de Su Sanchidad.
Los economistas analizan lo que la noticia significa para los mercados.





