
Naranjas, limones, tomates y melocotones bajo sospecha: la UE detecta sustancias prohibidas en importaciones agrícolas de Egipto
El Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos de la Unión Europea (RASFF) ha vuelto a encender las alarmas sobre la seguridad alimentaria de algunos productos importados. Durante el pasado mes de mayo, el...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. El Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos de la Unión Europea (RASFF) ha vuelto a encender las alarmas sobre la seguridad alimentaria de algunos productos importados. Durante el pasado mes de mayo, el organismo comunitario notificó la presencia de hasta cinco sustancias fitosanitarias prohibidas en Europa en frutas y hortalizas procedentes de Egipto, según ha denunciado la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja). Las materias activas detectadas fueron dimetoato, oxamyl, clothianidin, chlorpyrifos e imidacloprid, productos cuya utilización está vetada dentro de la Unión Europea por los riesgos que pueden entrañar para la salud humana y el medio ambiente.
También puedes seguirnos en nuestro canal de WhatsApp, en Facebook y en InstagramLa organización agraria considera que estos hallazgos evidencian un problema recurrente en los controles de las importaciones agrícolas procedentes de determinados países terceros. Ante esta situación, AVA-Asaja ha reclamado a las instituciones europeas que refuercen los controles tanto en origen como en los puntos de entrada al mercado comunitario. La entidad considera que la repetición de estas incidencias pone de manifiesto la necesidad de endurecer la vigilancia para evitar que alimentos con residuos prohibidos lleguen a los consumidores europeos.
Los detalles
Egipto lidera las alertas alimentariasSegún los datos recopilados por el portal comunitario RASFF, Egipto volvió a encabezar durante mayo las alertas relacionadas con productos agrícolas importados. Entre las incidencias registradas destacan dos rechazos de cargamentos de naranjas egipcias en Países Bajos tras detectarse residuos de dimetoato y oxamyl. Asimismo, las autoridades fronterizas de Chipre rechazaron varias partidas de limones procedentes de Egipto por contener restos de clothianidin y chlorpyrifos.
Italia también emitió una notificación de vigilancia tras localizar en melocotones egipcios residuos de chlorpyrifos, clothianidin, imidacloprid y dimetoato. La lista de incidencias se completó con el rechazo de tomates importados desde Egipto debido a la presencia de chlorpyrifos, una sustancia cuyo uso está prohibido en la agricultura comunitaria desde hace años. Turquía y otros países también acumulan incidenciasLas alertas alimentarias no se limitaron a Egipto.
Turquía volvió a aparecer entre los países con más incidencias relacionadas con la exportación de productos hortofrutícolas al mercado europeo. Durante mayo, el sistema RASFF notificó varios rechazos de pimientos turcos por la presencia de cyflumetofen, fosthiazato y formetanato. Además, las autoridades europeas detectaron residuos de indoxacarb en tomates procedentes de Turquía.
Qué dicen los expertos
Esta materia activa también ha sido retirada del catálogo de sustancias autorizadas en la Unión Europea. Otros países terceros que acumularon incidencias durante el mismo periodo fueron Pakistán, donde se detectaron residuos de clothianidin, acetamiprid y chlorpyrifos en partidas de arroz basmati, así como Perú, cuyos aguacates registraron niveles excesivos de cadmio. Vietnam y China también figuraron entre los países objeto de alertas por parte del sistema comunitario.
El sector agrario pide medidas más contundentesEl presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, ha insistido en que los productos agrícolas europeos ofrecen mayores garantías sanitarias, medioambientales y de trazabilidad que muchas de las importaciones procedentes de terceros países. Según Aguado, los agricultores europeos están sometidos a algunos de los estándares de producción más exigentes del mundo, lo que implica importantes costes de adaptación y cumplimiento normativo. En contraste, denuncia que determinadas producciones importadas no están sujetas a las mismas exigencias, generando una situación de competencia desigual.
La organización agraria considera que las instituciones comunitarias deben actuar con mayor contundencia frente a los países que acumulan alertas de forma reiterada. En este sentido, AVA-Asaja reclama que Bruselas deje de “mirar hacia otro lado” y adopte medidas que garanticen tanto la seguridad alimentaria de los consumidores europeos como unas condiciones de competencia más equilibradas para los productores comunitarios.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





