
Y alguien dijo algo bueno de España al fin
Visita de León XIVY alguien dijo algo bueno de España al finTodos ovacionaron largamente a León XIV, que rescató a la Escuela de Salamanca y defendió el valor de la palabra y la convivencia. Ni Óscar Puente protestó...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Visita de León XIVY alguien dijo algo bueno de España al finTodos ovacionaron largamente a León XIV, que rescató a la Escuela de Salamanca y defendió el valor de la palabra y la convivencia. Ni Óscar Puente protestó Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarLeón XIV, ayer, en un momento de su intervención en el Congreso de los DiputadosAlberto di LolliLeyre Iglesias MadridMadridSEGUIR AUTORAActualizado Martes, 9 junio 2026 - 02:42Visita El independentismo impulsa un boicot al Papa por no hablar "más catalán" durante su visita a Barcelona Pontífice El 'galáctico' León XIV pone en pie a un Bernabéu entregado al Papa: "Esto ha sido un golazo para siempre" Religión El Papa llama desde la Almudena a "derribar los muros que dividen" para "restaurar el lenguaje universal de la comunión, el amor fraterno y la concordia" Los diputados y senadores aplaudieron ayer largamente a León XIV antes de que subiera a la tribuna y más aún cuando terminó. Solo algunos descansaron pronto las manos, como Enrique Santiago, Gabriel Rufián, Mertxe Aizpurua o, con ostentación buscada, Carlos H.
Quero, el joven lepenista de Vox. Hay quien se preguntaba qué hacía un líder religioso hablando ante las Cortes de un país europeo, pero la pregunta se resolvió con rapidez. No solo porque en el engalanado hemiciclo viéramos a representantes de la izquierda insobornable comportándose con más papismo que el de Prevost.
Los detalles
Ni siquiera por la altura de pensamiento que exhibió su telonera, Francina Armengol. Más bien fue porque el invitado dio un buen discurso. Discutible, como es lógico, pero sólido, sereno y con ambición intelectual.
Y eso, aquí y ahora, es una excentricidad. El Papa no habló para los suyos en su lenguaje, sino para todos, intentando racionalizar las ideas cristianas, traducirlas para la sociedad. No abroncó a las abortistas, a los ancianos que piden la eutanasia, a los homosexuales ni a las parejas que usan preservativos.
Tampoco hizo una invectiva populista como las de su predecesor. Citó al Quijote, a Unamuno, a Francisco de Vitoria. Hizo, por resumir, un discurso sobre los límites morales del poder que conecta la tradición liberal -la dignidad de la persona como eje, la libertad como valor supremo- con la apelación, más a la izquierda, al "bien común".
Qué dicen los expertos
Y habló de España para bien. Cosa que siempre es una novedad. "Toda tarea legislativa acaba encontrándose con una pregunta decisiva: qué concepción de la persona humana inspira las leyes y qué tipo de sociedad construye esas leyes.
Ante esta cuestión, España posee una memoria particularmente rica. ) España ha sabido mirar al ser humano como algo más que una pieza del orden social, económico o político (.... Por eso, al hablar hoy de la persona humana, esta memoria conduce necesariamente a Salamanca y al pensamiento que allí maduró".
La reivindicación de la Escuela de Salamanca fue significativa y ha dado que hablar.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





