
Así cambió la fragata Mercedes las reglas del patrimonio submarino
EN LOS TRIBUNALESAsí cambió la fragata Mercedes las reglas del patrimonio submarino LAURA SAIZ Actualizado 22 JUL. 2026 - 01:21 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en LinkedIn Enviar por emailEl Museo...
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Un desarrollo importante en los mercados financieros: EN LOS TRIBUNALESAsí cambió la fragata Mercedes las reglas del patrimonio submarino LAURA SAIZ Actualizado 22 JUL. 2026 - 01:21 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en LinkedIn Enviar por emailEl Museo Nacional de Arqueología Subacuática custodia el tesoro recuperado de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes, que fue trasladado desde EEUU por dos aviones del Ejército del aire español. EFE 'Black Swan' o la odisea jurídica de un tesoro Así es la pelea entre España, Colombia y una empresa privada por miles de millones de dólares hundidos en el mar España ganó en 2012 la batalla judicial contra Odyssey y recuperó 500.
La empresa Odyssey Marine Exploration anunció en mayo de 2007 el hallazgo de un gigantesco tesoro submarino. Llamó al proyecto Black Swan (Cisne Negro) y el mercado interpretó la noticia como uno de los mayores éxitos de la industria de exploración oceánica, ya que la compañía estadounidense aseguraba que había recuperado cerca de 500. 000 monedas de oro y plata y trasladado unas 17 toneladas de material a Estados Unidos, con un valor estimado de cientos de millones de dólares.
Detalles económicos
Sin embargo, el descubrimiento acabaría convirtiéndose en una larga batalla judicial entre Odyssey y el Estado español que marcaría un antes y un después en la protección internacional del patrimonio cultural subacuático. La polémica comenzó porque la compañía se negó a revelar la localización exacta del pecio y la identidad del buque. España reaccionó rápidamente al sospechar que el cargamento pertenecía a la fragata Nuestra Señora de las Mercedes, un navío de guerra de la Armada española hundido el 5 de octubre de 1804 frente a las costas portuguesas tras un enfrentamiento con la Marina británica.
El único dato que quiso aportar Odyssey fue que el hallazgo no se había realizado en aguas españolas sino internacionales. A pesar de ello, el Gobierno español insistía en que si el cargamento había salido de la Mercedes, los bienes recuperados seguían siendo propiedad del Estado español al tratarse de un buque militar protegido por el principio de inmunidad soberana reconocido por el derecho internacional. La disputa se trasladó a los tribunales federales de Estados Unidos con el especialista James A.
Goold, del bufete Covington & Burling, como pieza clave de la estrategia legal española. Odyssey insistía en que no podía acreditarse de manera firme la identidad del barco, mientras que España contraatacaba con una amplia recopilación de documentación histórica, arqueológica y numismática para demostrar que el Cisne Negro era, en realidad, la fragata Mercedes. Durante casi cinco años, el proceso avanzó por distintas instancias.
Los jueces fueron respaldando en cada una de ellas los argumentos españoles, concluyendo que las pruebas presentadas permitían identificar el pecio como la Mercedes, por lo que el cargamento estaba protegido.
Los economistas analizan lo que la noticia significa para los mercados.





