
El favorito es Francia
Mundial de FútbolOpinióniTexto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datosEl favorito es FranciaPara España, ser la máxima candidata es la peor condena porque...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Mundial de FútbolOpinióniTexto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datosEl favorito es FranciaPara España, ser la máxima candidata es la peor condena porque normalizará cualquier extraordinario y convertirá la más que probable derrota en carne de memeDavid Villa y Sergio Ramos levantan el trofeo de la Copa Mundial de 2010 con España en Johannesburgo, Sudáfrica. Jasper Juinen (getty) Esteban Granero 10 jun 2026 - 05:30CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceCuando por fin el escudero Sancho encontró la fuerza para encarar a su amo y pedirle un salario fijo, lo hizo azuzado por su esposa, Teresa Panza, y con un discurso repleto de retórica popular. Entre la retahíla de dichos y proverbios que encadenó Sancho en su súplica, estaba aquel que dice que “mientras se gana algo no se pierde nada”.
No debió convencer esto a Don Quijote, que además como buen idealista tenía poco que ofrecer, y no me convence a mí tampoco. En mi caso, porque el deporte, si algo me ha enseñado, ha sido más bien lo contrario: que ganar y perder, sin ser la misma cosa, forman parte del mismo tejido, se definen mutuamente, no pueden vivir el uno sin el otro. Por supuesto una victoria conlleva una derrota del adversario, pero no me refiero a eso.
Los detalles
Digo que nadie puede ganar sin perder. Como la vida y la muerte o el espacio-tiempo de Einstein, ocurren siempre de forma vinculada. Ganador y perdedor son la cara y la cruz de una moneda en el aire que siempre cae de canto.
Por eso en 2010 ganamos la Copa del Mundo, pero también perdimos algunas cosas muy importantes. Perdimos por ejemplo la virginidad y con ella la oportunidad de volver a vivir el inigualable subidón de ganar por primera vez. Todos sabemos que si alguna vez conseguimos la improbable proeza de volver a ganar un Mundial, no será lo mismo.
Ganando la Copa perdimos también el derecho a perder y ahora somos favoritos. No se me ocurre nada peor. Nos hemos convencido de que podemos vencer a cualquiera, a todos, que debemos hacerlo.
Qué dicen los expertos
Solo podemos decepcionar a la gente ahora que hemos hecho que olviden lo malos que hemos sido antes y lo difícil que es todo. Es como querer ser futbolista cuando tu padre ha sido una estrella: ya sabes lo que te espera. Con lo bien que estábamos quedándonos siempre a medias y haciendo algún pequeño ridículo de vez en cuando sin que eso escandalizara a nadie.
Celebrando cualquier tontería, ganar una tanda de penaltis a Italia o los cuatro goles del buitre, disfrutando de casi pasar de cuartos echándole el muerto a Clemente, o mejor al árbitro por aquel codazo o por el gol de Míchel. Ahora sabemos lo felices que fuimos normalizando lo normal en un Mundial de fútbol, que es perder, mientras se hinchaba el globo de Sudáfrica sin que nos diéramos cuenta.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





