
El misterio de por qué casi siempre nos giramos hacia la izquierda: “Es algo inherente al ser humano”
Evolución humanaEl misterio de por qué casi siempre nos giramos hacia la izquierda: “Es algo inherente al ser humano”Experimentos en España y Japón muestran cómo los humanos cambian de dirección contra las agujas del...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Evolución humanaEl misterio de por qué casi siempre nos giramos hacia la izquierda: “Es algo inherente al ser humano”Experimentos en España y Japón muestran cómo los humanos cambian de dirección contra las agujas del reloj cuando caminan, ya sean zurdos o diestros 01:10Una serie de experimentos muestra que los humanos giran a la izquierdaEn la foto, personas caminando en Japón. En el vídeo, experimentos con adolescentes en el patio de un colegio de Pamplona. En azul, los que giran a la izquierda, y en rojo, a la derecha.
Foto: Alamy Stock Photo | Vídeo: epvMiguel Ángel CriadoAlmería - 10 jun 2026 - 11:03CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceDurante la pandemia, un equipo de físicos de la Universidad de Navarra aprovechó para investigar cómo nos comportamos en la fila manteniendo la distancia de seguridad: si el de delante se movía, si toda ella aceleraba, si alguien se iba... Pero por casualidad, descubrieron algo distinto que los dejó desconcertados: cuando cambiaban de dirección, la mayoría de las personas se giraban hacia la izquierda, en sentido contrario a las agujas del reloj. Intrigados, repitieron el experimento con adultos, adolescentes y niños, en España y en Japón.
Los detalles
Y dio igual la cultura, la edad, si eran zurdos o diestros: tendían a ir hacia la izquierda. Los investigadores desconocen la causa de este comportamiento antihorario, pero creen que se encuentra en lo más profundo del ser humano. “Es un caso de serendipia, de suerte”, dice Iñaki Echeverría, investigador de la Universidad de Navarra y primer autor del estudio que publican este miércoles en Nature Communications.
“Estábamos haciendo una serie de experimentos de distanciamiento social en un espacio cerrado”, recuerda. En total fueron 50 ensayos con decenas de personas. “En todos ellos, al dibujar la trayectoria de cada participante, vimos que el movimiento colectivo era antihorario.
No fue en 25 ni en 30, fue en todos”, destaca. “Como físicos, nos saltaron las alarmas”, completa. Buscaron trabajos previos que hubieran estudiado algo así.
Qué dicen los expertos
Uno de ellos investigaba el sentido del giro al llegar a una pared si la persona era diestra o zurda. “Si eran diestros, giraban a la izquierda, y a la derecha si eran zurdos. Ya está, como la mayoría de las personas tiene lateralidad derecha, ya teníamos la explicación”, se dijo Iker Zuriguel, catedrático del departamento de Física y Matemática Aplicada de la Universidad de Navarra y autor sénior del estudio.
Pero a Echeverría, entonces su pupilo, no le bastaba. Insistió en investigarlo y así iniciaron una serie de experimentos sobre si las personas van contra las agujas del reloj. El primero lo realizaron con cerca de 50 personas.
Primero determinaron su preferencia de giro. “A cada uno por separado, le pedimos que fuera hacia una pared y volviera, viendo así para dónde giraba.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





