
La batalla de Joaquín y Julieta para recuperar la ayuda de 500 euros para su hijo con parálisis cerebral tras ganar en los tribunales: "Nadie quiere asumir el error"
GALICIALa batalla de Joaquín y Julieta para recuperar la ayuda de 500 euros para su hijo con parálisis cerebral tras ganar en los tribunales: "Nadie quiere asumir el error"En 2023, la Xunta rebajó el grado de...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. GALICIALa batalla de Joaquín y Julieta para recuperar la ayuda de 500 euros para su hijo con parálisis cerebral tras ganar en los tribunales: "Nadie quiere asumir el error"En 2023, la Xunta rebajó el grado de dependencia de Ignacio en una decisión que la Justicia acabó anulando. Aun así, lleva más de seis meses sin recibir ninguna prestación Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 8 comentariosJulieta Fernández y Joaquín Dosrey posan junto a algunos de los juguetes favoritos de su hijo, en su habitación de Palmés (Orense). Cañellas OrenseOrenseSEGUIR AUTORActualizado Martes, 9 junio 2026 - 22:52"Pasamos de recibir 500 euros al mes a quedarnos sin nada después de que los médicos, el colegio y hasta una jueza nos dieran la razón.
¿Qué más podemos hacer? Joaquín Dosrey lleva más de tres años buscando una respuesta. Lo cuenta junto a su mujer, Julieta Fernández, en el salón de su casa de Palmés (Orense), mientras despliega sobre la mesa una abultada carpeta repleta de informes médicos, resoluciones administrativas y documentos escolares.
Los detalles
Son los restos de una interminable batalla burocrática que, según denuncian, jamás debió llegar tan lejos y cuyo último revés todavía les resulta imposible de explicar: cómo su hijo Ignacio lleva más de seis meses sin recibir ninguna ayuda económica después de que la Justicia obligara a la Consejería de Política Social a corregir la valoración que le rebajó el grado de dependencia y de que la propia Xunta de Galicia elevara recientemente su grado de discapacidad del 78% hasta el 85%. "Nuestro hijo está pagando cada día las consecuencias de un error que nadie quiere reconocer. Mientras las administraciones buscan excusas, él sigue viviendo una situación que para nosotros es una auténtica desgracia", denuncian.
El pequeño, que acaba de cumplir los 11, padece parálisis cerebral y un trastorno del espectro autista (TEA) grave que le obliga a depender de ayuda constante para afrontar cualquier tarea cotidiana. Es un menor no verbal que se comunica a través de una tableta con la que apenas puede pedir un yogur cuando tiene hambre o repetir algunas de las palabras que más le gustan cuando sale del colegio, como "barco" o "tren". Después de años de rehabilitación, solo ahora ha empezado a ponerse en pie y a dar sus primeros pasos sostenido por Joaquín y Julieta.
"Necesita supervisión constante las 24 horas del día. En el colegio tiene una cuidadora que le acompaña durante toda la jornada escolar y, cuando llega la noche, también tiene que dormir con aparatos ortopédicos por los problemas de cadera que padece", explican. El autismo que desapareció del informePrecisamente por la gravedad de su situación, el caso de Ignacio nunca había estado en discusión.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





