
Las maniobras diplomáticas que coronan al rey Mohamed VI en el Sáhara Occidental
MagrebLas maniobras diplomáticas que coronan al rey Mohamed VI en el Sáhara OccidentalEl golpe a la cúpula del Frente Polisario es un salto cualitativo y aviso a navegantes: la marroquinidad de la ex colonia española es...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: MagrebLas maniobras diplomáticas que coronan al rey Mohamed VI en el Sáhara OccidentalEl golpe a la cúpula del Frente Polisario es un salto cualitativo y aviso a navegantes: la marroquinidad de la ex colonia española es la línea roja para Rabat Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 6 comentariosEl rey Mohamed VI en una audiencia pública. EFEEduardo ÁlvarezSEGUIR AUTORActualizado Miércoles, 10 junio 2026 - 03:19Conflicto El botín que haría grande el reinado de Mohamed VI de Marruecos: Trump le sirve en bandeja de plata el Sáhara Occidental Ofensiva Marruecos lanza una guerra de drones en el conflicto silencioso del Sáhara "El rey de las grandes maniobras diplomáticas".
Así definía Le Monde a Mohamed VI en un profundo análisis del pasado agosto en el que el diario francés detallaba el casi silencioso pero muy astuto activismo internacional del soberano alauí, pilotado en torno a las dos cuestiones fundamentales para el trono en los últimos años: la marroquinidad del Sáhara Occidental como principio irrenunciable y la normalización de relaciones con Israel. De esto último se han derivado, claro, ventajas tan trascendentales para Rabat como el consolidarse como el ojito derecho de la Administración Trump en el Magreb, con un respaldo ilimitado y más claro que nunca a la anexión de la ex colonia española.
Los detalles
Pese a las debilidades internas del régimen autoritario marroquí -el último gran estallido social se vivió en otoño con la revuelta de los jóvenes para exigir mejoras en sanidad y educación, y oportunidades de futuro, mientras tantos ven con indignación cómo buena parte de las inversiones más recientes se dirigen a megaproyectos faraónicos como los estadios de fútbol para el Mundial 2030-, Mohamed VI ha sabido transformar la diplomacia en un verdadero instrumento de poder que hasta la fecha ha logrado que la Monarquía quede al margen de cualquier cuestionamiento de las fallas del sistema, cada vez más evidentes. Las autoridades del Reino han visto en la reivindicación del Sáhara no sólo una vieja bandera, agitada ininterrumpidamente desde la Marcha Verde de 1975.
También es el asunto que con más eficacia galvaniza el nacionalismo marroquí, insuflando a la ciudadanía del mejor trampantojo para mantener prietas las filas más allá de la crisis económica, social, de fuerte desempleo y de campante corrupción en la Administración que azota a la nación magrebí. En la batalla diplomática, en noviembre Trump sirvió a Mohamed VI el Sáhara en bandeja de plata, con una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que vino a legitimar de facto el control que Rabat ya ejerce sobre el inmenso y muy rico territorio en recursos en proceso de descolonización, según la misma Organización de Naciones Unidas.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





