
Por qué trabajar bajo presión no le convertirá en el empleado del mes
Vida en la oficinaPor qué trabajar bajo presión no le convertirá en el empleado del mes MONTSE MATEOS @montsemateos Actualizado 26 JUN. 2026 - 11:18 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en LinkedIn...
$4,200-$4,600 — Gold (GC) Where to settle in June?
Una noticia que es portada en la economía: Vida en la oficinaPor qué trabajar bajo presión no le convertirá en el empleado del mes MONTSE MATEOS @montsemateos Actualizado 26 JUN. 2026 - 11:18 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en LinkedIn Enviar por emailCumplir con plazos exigentes estimula el ingenio y la creatividad, pero cuando la presión para alcanzar ese objetivo es intensa y prolongada, esa urgencia necesaria se transforma en estrés, bloqueo y agotamiento. Trabajar bajo presión no nos hace mejores profesionales.
Aunque parece evidente que el estrés está a flor de piel en estas circunstancias, no deja de sorprender que la psicología haya estudiado este fenómeno durante más de un siglo para analizar los pros y contras de una situación más que cotidiana en cualquier trabajo. Marta Romo, socia directora de Be Up, habla de la Ley de Yerkes-Doson, que describe una curva en forma de 'U' invertida: "Cuando la presión es demasiado baja tendemos a dispersarnos o procrastinar; cuando es moderada puede aumentar la atención, la energía y el foco; pero cuando es excesiva aparecen errores, bloqueos y una caída del rendimiento". Esto quiere decir que cierto nivel de presión puede ayudar a cumplir los plazos porque provoca urgencia y "facilita la priorización", aclara.
Detalles económicos
El problema surge cuando esta presión es muy intensa y se mantiene en el tiempo. Investigaciones recientes de la Universidad de Standford demuestran que la presión de tiempo extrema activa la amígdala (centro del miedo), lo que bloquea la corteza prefrontal. Esto genera lo que se conoce como visión de túnel: el trabajador cumple con la tarea, pero es incapaz de innovar o encontrar soluciones alternativas.
Bajo presión repetimos patrones conocidos; no creamos nuevos. Romo recuerda que "estamos diseñados para alternar momentos de cierta presión con momentos de tranquilidad... y en ocasiones puntuales picos de presión".
José Manuel Chapado, CEO de Éthica, afirma que "si la presión, aun siendo intensa, es excepcional, cumple su misión. Cuando todo es para ayer, no se disfruta el hoy ni se cuida el mañana. No se puede funcionar siempre al límite".
Al límite"No nos rompemos por trabajar bajo presión sino cuando trabajamos duro durante demasiado tiempo, sin un propósito claro y sin sentido, sin recursos suficientes y sin posibilidad de recuperación", afirma Elena Arnaiz, psicóloga especializada en talento. Por esta razón, saber gestionar la presión o, mejor aún, anticiparse, puede evitar el bloqueo o caer en las redes del estrés. Un estudio internacional publicado en Nature Human Behaviour analizó el rendimiento bajo presión y descubrió que, cuando la recompensa o el castigo son muy altos, el exceso de monitorización consciente sobre una tarea que ya sabemos hacer provoca errores torpes, es decir, el cerebro "se interpone" en sus propios automatismos.
Los economistas analizan lo que la noticia significa para los mercados.



