
Un intenso olor a burbuja
Inteligencia artificialOpinióniTexto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datosUn intenso olor a burbujaSe otea una sobrevaloración de las actividades...
S&P 500 (SPY) Temmuz'da (DÜŞÜK) 730 Doları vuracak mı?
Una noticia que es portada en la economía: Inteligencia artificialOpinióniTexto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datosUn intenso olor a burbujaSe otea una sobrevaloración de las actividades tecnológicas y de inteligencia artificial, aunque el riesgo no anula el gran avance de productividad que generan iEl audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias. El Ceo de OpenAI, Sam Altman, saluda durante la reunión del G7 en Evian-les-Bains (Francia) el 17 de junioEvelyn Hockstein ()Xavier Vidal-Folch11 jul 2026 - 05:30CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceEvitemos los conceptos paliativos. Se otea una burbuja tecnológica, y de la inteligencia artificial (IA).
Son constantes desde que nació la sociedad por acciones, el riesgo financiero y el (azaroso) gran comercio marítimo: desde el siglo XVII holandés. Entonces se hizo famosa la primera “crisis de los tulipanes”. Llegaban a comprarse al precio de una casa: un portuario se comió un bulbo pensando que era una cebolla, desató la histeria financiera.
Detalles económicos
Y el colapso temporal del comercio colonial gestionado por las enormes compañías reales que poseían ejércitos. Desde ahí hasta la crisis de las punto. com de principios de siglo XXI y la de las hipotecas tóxicas (subprime, de baja calidad), el concepto “burbuja” —susceptible de estallido súbito— viene asociado a su propio origen, la “especulación” desenfrenada.
Una novedad, una innovación tecnológica, generan un afán de un lucro desbocado y contagioso. Se sobreinvierte en el nuevo artilugio. Se sobrepondera su precio, no fuese que no pudiéramos hacernos con él.
De ese tenor es lo que sucede hoy con las grandes tecnológicas y las compañías de IA. El clímax cristalizaba, el 12 de junio, con la salida a Bolsa de SpaceX, de Elon Musk, vinculado a ambos tipos de negocio, de satélites a centros de datos. Ha sido la más grande de la historia, al valorar la compañía a 2,1 billones de dólares y recaudar 86.
000 millones; a completar con una emisión de deuda por 25. A la desaforada valoración contribuyeron actividades convencionales, pero también apuestas fantasiosas como la colonización del planeta Marte. Una vez iniciada la burbuja, su viacrucis suele precipitarse.
Los economistas analizan lo que la noticia significa para los mercados.





