
Un privilegio que no debe ser secreto
El ingenio en la escaleraUn privilegio que no debe ser secreto"Nadie puede, dijo el Papa frente a la Cibeles, arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano" Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. El ingenio en la escaleraUn privilegio que no debe ser secreto"Nadie puede, dijo el Papa frente a la Cibeles, arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano" Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarEl papa León XIV consagra el Cuerpo de Cristo en la misa de Cibeles. DI LOLLICharo LagaresSEGUIR AUTORAActualizado Lunes, 8 junio 2026 - 02:18 Audio generado con IAReligión León XIV reúne a más de un millón de personas en la misa del Corpus y pide que la religiosidad "no sea un museo del pasado" en España Visita de León XIV Una dedicatoria que ya es historia, lluvia de sombrillas y "ni carteles ni banderas" en una misa 'blindada' que no todos pudieron ver: "Da mucha pena, pero no podemos hacer nada" Antes de las 11 de la mañana de un domingo en Madrid, una, con las carreteras vacías y el aire limpio, aún casi de cristal, puede sentirse dueña del mundo, poseedora de un privilegio secretísimo. El domingo de la mañana de la Misa en Cibeles, aún a las 8.
15, una solo podía entenderse como un peoncillo más. En las calles se correteaba bajo sombreros de rafia y banderas vaticanas. Tropel de mujeres con vestidos de lino, niñas de blanco que agitaban sus paipais, hombres con guayaberas y botellas de agua.
Los detalles
El día anterior, desde la Corredera Baja de San Pablo a Las Ventas, las campanas de las iglesias se habían orquestado en una melodía extraordinaria. Repicaban sobre la turista que pedía un pain au chocolat y el anciano que salía del supermercado aferrado a un pack de flanes de huevo. El anuncio del júbilo se infiltraba por los oídos.
Pero León XIV no está para dar palmas. Existe un católico, lo sabe, que contradice su nombre. Lo combate y lo anula y en lugar de abrirse al mundo se cierra.
El universo, a sus ojos, se hace chiquitito y convencido de que el bien y el mal luchan frente a sus narices, se autoimponen ellos el título de portadores de Los Valores, desde ese momento, insignia tribal. Miran al otro, entonces, solo para cerciorarse de que sus diferencias se mantienen ineludibles. La amabilidad de su rostro -redondo, juampablesco, destinado, en definitiva, a la mitra de Roma- pone un poco de azúcar a la píldora que da.
Qué dicen los expertos
El catolicismo que se predica y no se practica no entusiasma al Papa. La mujer que se eleva como juez doméstica y descuartiza la calidad moral de su amiga ahora divorciada, dos niños tras 11 años de matrimonio, no se llevará su aplauso. El concejal que desde sus redes proclama que sus hijos deberán ser de derechas, que se entiende a sí mismo, o sea, dueño de sus criaturas, en lugar de canal por el que Dios les ha dado la vida, se recochinea en la «ideología prefabricada» sobre la que León XIV alerta.
Los Valores que zarandean como declaración de independencia se esterilizan: nadie puede, dijo el Papa frente a la Cibeles, arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





