
Un pueblo de Lugo se desmarca del resto del país y celebra el empate de España ante Cabo Verde
Mundial de FútbolUn pueblo de Lugo se desmarca del resto del país y celebra el empate de España ante Cabo VerdeEntre nacionalizados y descendientes, cerca del 10 % de los vecinos de Burela tienen orígenes en el país...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Mundial de FútbolUn pueblo de Lugo se desmarca del resto del país y celebra el empate de España ante Cabo VerdeEntre nacionalizados y descendientes, cerca del 10 % de los vecinos de Burela tienen orígenes en el país africano, verdugo de La Roja en AtlantaAficionados de Cabo Verde se reúnen en Burela para seguir el duelo mundialista entre su selección y España. Pedro Eliseo Agrelo Trigo (EFE) Agencias 15 jun 2026 - 21:31CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceEl debut de España en el Mundial ante Cabo Verde estuvo lejos de ser el soñado por los seguidores de la Roja, pero fue celebrado en una pequeña localidad del norte del país, Burela, en Lugo, donde el 10 % de la población tiene orígenes caboverdianos. Allí se congregaron ante la pantalla gigante aficionados de ambas selecciones que al final acabaron festejando juntos un resultado que para unos es decepcionante y para otros ha superado las expectativas.
Decenas de caboverdianos siguieron el encuentro con el corazón dividido; hoy con su país y el resto del Mundial, con España. Así es el hermanamiento en una localidad que tiene en la pesca uno de los puntos fuertes de su economía, una actividad que, junto al negocio del aluminio, trajo a decenas de caboverdianos a estos lares. Entre nacionalizados y descendientes, cerca del 10 % de los vecinos de Burela tienen orígenes en el país africano.
Los detalles
En Galicia, la decepción se llevó mejorEspaña se estrelló en el césped con Cabo Verde, pero en Burela el resultado más feo del fútbol se llevó mejor. Música, arte y gastronomía aderezaron el partido del Mundial con el festival De Cabo a Cabo, organizado por el colectivo Fanto Fantini como una propuesta cultural y comunitaria alrededor de un acontecimiento histórico como el enfrentamiento entre las dos selecciones. Marc Cucurella, lateral de España, en el partido de este lunes ante Cabo Verde, en Atlanta (EE UU).
Alejandro RuesgaUn evento que celebró la identidad compartida en una villa con más de medio centenar de nacionalidades y reivindicó la diversidad como un valor social, cultural y también económico para la comarca de A Mariña y para el conjunto de la provincia. La ola migratoria transformó este pequeño pueblo costero situado a orillas del Cantábrico. En 1968 llegaron a este núcleo gallego los primeros inmigrantes caboverdianos, por la pesca y por Alcoa; a cuya estela se fueron sumando senegaleses, peruanos, indonesios y, así, hasta las 52 nacionalidades que conviven entre sus diez mil habitantes.
Este municipio lucense, uno de los más pequeños de Galicia —7,8 kilómetros cuadrados— es, además, el perfecto ejemplo del impacto positivo de la inmigración en la economía y la demografía, según su alcaldesa, Carmela López, que ha dicho a EFE que la localidad en la que gobierna ya ha ganado “seguro”.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





