
¿Y ahora la moción de censura?
Ensayos liberales¿Y ahora la moción de censura? TOM BURNS MARAÑÓN Actualizado 25 MAY. 2026 - 00:23 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en LinkedIn Enviar por emailMarcha por la Dignidad, este sábado en...
Una noticia que es portada en la economía: Ensayos liberales¿Y ahora la moción de censura? TOM BURNS MARAÑÓN Actualizado 25 MAY. 2026 - 00:23 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en LinkedIn Enviar por emailMarcha por la Dignidad, este sábado en Madrid.
Europa Press La desintegración de la democracia Fin del ciclo sanchista El sanchismo entra ya en una fase terminal porque mírese por donde se mire el Gobierno de Sánchez no tiene solución de continuidad. Se aprenden varias cosas si uno se molesta en acompañar a una gran multitud de gente indignada que, bajo un sol de justicia, participa un sábado por la mañana en una "Marcha por la Dignidad". La principal es que Pedro Sánchez no ha de preocuparse.
Detalles económicos
Puede capear sin demasiado esfuerzo la indignación que anteayer exteriorizaron decenas de miles de ciudadanos a lo largo de casi cuatro kilómetros por las principales arterias de Madrid. Tal despreocupación no se debe a genialidades de Sánchez y no habrá necesidad de contraprogramar el creciente descontento generalizado con el relato de Sánchez como defensor de las libertades y baluarte de lo "público" y la sociedad de bienestar. No hay excesiva alarma en la Moncloa gracias a la incompetencia, el cortoplacismo y la cainita rivalidad que divide a la derecha.
El presidente del Gobierno puede estar razonablemente tranquilo porque los manifestantes del pasado sábado, que eran preeminentemente activistas de Vox y tenían a sus líderes encabezando el desfile, estaban tan coléricos contra su persona ("Peeedro Sánchez, H de P", fue un cántico muy repetido) como rabiosos contra los dirigentes del Partido Popular, que aparentemente habían boicoteado la protesta porque no hubo ni rastro de ellos durante la caminata. Lisa y llanamente fue inexplicable la ausencia del mayor partido de la oposición en un magno pataleo organizado por asociaciones cívicas para exigir el fin de la actual ignominia gubernamental. La no presencia de la cúpula del Partido Popular fue, lógicamente, aprovechada por Vox y será, naturalmente, explotada por Sánchez.
Nunca está más cómodo Sánchez que cuando despotrica contra la "fachoesfera". La derrota del sanchismo, de sus socios y de sus aliados, requiere la unión entre la derecha-centrista y la derecha-derecha, pero la desconfianza mutua entre los dos partidos impide tal confederación. Más que desconfianza, lo que se palpa es el odio poco menos que visceral que se profesan gran parte de sus militantes y, se diría, que la totalidad de sus cargos electos.
La larga marcha del pasado sábado brindaba una ocasión de oro para certificar un cese de hostilidades en la derecha y una "patriótica" disponibilidad a compartir y complementar estrategias con el único y exclusivo fin de enviar al sanchismo cuanto antes al cubo de basura de la historia. Representaba una gran oportunidad para ello porque la convocatoria de la protesta partía de una asociación integradora y pluralista que se autodenomina Sociedad Civil Española.
Los economistas analizan lo que la noticia significa para los mercados.


