Los grandes empresarios catalanes reprocharon a puerta cerrada a Sánchez "estar demonizando" a los constructores: "Ya no es un negocio seguro, está intervenido"

CATALUÑALos grandes empresarios catalanes reprocharon a puerta cerrada a Sánchez "estar demonizando" a los constructores: "Ya no es un negocio seguro, está intervenido""Le dijimos que no era el momento más adecuado para...
December 31 — İsrail x Hamas Ateşkes II. Aşama...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. CATALUÑALos grandes empresarios catalanes reprocharon a puerta cerrada a Sánchez "estar demonizando" a los constructores: "Ya no es un negocio seguro, está intervenido""Le dijimos que no era el momento más adecuado para regular porque es un momento emocionalmente muy sensible y en el que hay mucha demagogia" Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarEl presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa. EUROPA PRESSVíctor Mondelo BarcelonaBarcelonaSEGUIR AUTORActualizado Miércoles, 30 septiembre 2026 - 01:21AÑADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedasPolítica PSOE y Sumar salvan un acuerdo en Vivienda con dos decretos que Moncloa quiere convalidar de urgencia en el Congreso este viernes Vivienda Los decretos del Gobierno: prórroga de los contratos de alquiler, el Estado como prestamista de las familias y rebaja del IVA a la construcción La élite empresarial catalana recriminó el lunes a Pedro Sánchez los efectos perniciosos de la regulación sobre el mercado de la vivienda que está impulsando el Gobierno junto a sus socios de izquierda. El reproche tuvo lugar en un encuentro a puerta cerrada que el jefe del Ejecutivo mantuvo el lunes a mediodía en el Palacio de Pedralbes de Barcelona con los representantes del llamado G8, un grupo que aúna a las principales organizaciones empresariales catalanas y del que forman parte el Círculo de Economía, la Cámara de Barcelona, el Colegio de Economistas, el Racc, Barcelona Global, las patronales Pimec y Femcat, y Fira de Barcelona; aunque el presidente de este último organismo, Pau Relat, no estuvo presente en la cita.
Tampoco lo estuvo el de la patronal Foment, dirigida por Josep Sánchez Llibre, que mantiene una fría relación con Salvador Illa desde que criticó el modelo de financiación acordado con ERC y que no forma parte del G8, un grupo mucho más afín al presidente de la Generalitat. Pese a la cercanía con el president, los miembros del G8 fueron «francos y contundentes» con Sánchez, según relatan a EL MUNDO fuentes presentes en el cónclave, al que también acudió Illa, el delegado del Gobierno en Cataluña, Carles Prieto, y el director de la Oficina de Asuntos Económicos del Presidente, Manuel Rocha. «Con una total confluencia de opinión» entre sus portavoces, los miembros del G8 subrayaron al presidente «que su política de vivienda está más centrada en poner trabas que en promocionar la construcción».
Y le reprocharon «que todas sus medidas iban centradas a demonizar la construcción privada. En decirle al constructor: 'no hagas pisos porque no es un negocio seguro al ser un negocio intervenido'». Los empresarios trasladaron estas impresiones al jefe del Ejecutivo en la víspera de la aprobación en el Consejo de Ministros del decreto antidesahucios que el PSOE acabó acordando con Sumar, y en el que se privilegian las recetas de la izquierda, en lugar de buscar el consenso.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




