
10 vinos orgánicos para descubrir y conocer sus ventajas y atributos
Este viernes se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente, una buena oportunidad de conocer y descubrir etiquetas de vinos que van un paso más allá, pero no en calidad sino en su concepción. Es que para elaborar vinos...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Este viernes se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente, una buena oportunidad de conocer y descubrir etiquetas de vinos que van un paso más allá, pero no en calidad sino en su concepción. Es que para elaborar vinos orgánicos se parte de uvas provenientes de viñedos que no fueron tratados con productos químicos. Si bien esa característica comenzó como un movimiento proteccionista, en el vino se ha convertido en una filosofía bastante generalizada, sobre todo en la Argentina, porque las condiciones climáticas de las regiones productivas lo favorecen.
Por un lado, el vino es una bebida natural por definición, ya que es el producto fermentado total o parcialmente del jugo de uva. Aun así, existen formas de hacer el vino todavía más natural: empleando uvas orgánicas (vinos orgánicos), utilizando compost y preparados naturales para favorecer la biodiversidad y la regeneración de los suelos en el viñedo (vinos biodinámicos), o elaborando vinos sin la adición de sulfitos (vinos naturales). No obstante, la mayoría de los buenos vinos en la Argentina nacen hoy de viñedos tratados de manera sustentable: algunos practican una viticultura regenerativa y otros intervienen lo menos posible, dejando que la naturaleza haga su tarea.
Los detalles
Está claro que los viñedos son parte de un ecosistema mucho más grande, el cual debe ser cuidado por todos. Por eso, esta fecha se creó para sensibilizar a la población mundial sobre la importancia de proteger el entorno natural, la biodiversidad y los recursos del planeta. La fecha fue establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972 para conmemorar el inicio de la Conferencia de Estocolmo, el primer gran evento internacional enfocado en discutir los problemas del medio ambiente y el desarrollo humano.
Esa conmemoración tiene tres objetivos principales: crear conciencia en gobiernos, empresas y ciudadanos para promover cambios de hábitos y la adopción de medidas que reduzcan la contaminación y mitiguen el cambio climático; incentivar acciones concretas y compromisos políticos orientados a la preservación de los ecosistemas; y destacar que vivir en un entorno saludable es un derecho fundamental para el bienestar de las generaciones actuales y futuras. El vino, sin dudas, es uno de los productos agrícolas con mayor potencial para contribuir en este aspecto. Actualmente avanza la transformación de viñedos que fueron implementados como monocultivos hacia modelos similares a los de épocas antiguas, en los que las vides compartían el espacio con otras especies vegetales, flores y animales.
Estos entornos resultan más sustentables y, además, brindan a los vinos características únicas. Como producto de la tierra y de gran valor agregado, el vino es percibido como una bebida natural, aunque hay un producto químico que se utiliza en enología: el anhídrido sulfuroso (SO2), que sirve como agente antioxidante del vino. Pero, a mejor calidad, las dosis son casi imperceptibles.
Qué dicen los expertos
Lo mismo sucede en los viñedos: al estar en ámbitos de clima continental seco y con baja humedad relativa, las plagas son menos frecuentes y más fáciles de control incluso, sin la utilización de fertilizantes. Más allá de los principios de algunos y de la mayor conciencia de otros, también hay exigencias comerciales. Desde hace tiempo, algunos mercados comenzaron a exigir “vinos sin sulfitos agregados”.
Por eso, en la actualidad existen los “vinos naturales”, aquellos a los que no se le agregan sulfitos. Como los vinos orgánicos, deben provenir de viñedos manejados de manera orgánica, es decir, en los cuales no se utilizan pesticidas ni herbicidas para curar. En la Argentina, se trata de una tendencia creciente en la mayoría de los viñedos porque, favorecidos por un entorno de clima desértico, son muy sanos naturalmente.
Es decir: si el vino es una bebida bastante natural, el vino argentino lo es un poco más. Existe otra categoría que utiliza uvas orgánicas: los vinos biodinámicos, elaborados siguiendo el calendario lunar tanto en el manejo del viñedo como en la bodega. Esta práctica responde a una filosofía que prioriza el respeto por un concepto más que la búsqueda de una mayor calidad.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





