
12 goles, 40° C, un arquero descompensado y un delantero con un tumor cerebral: “la Batalla de Lausana” entre Suiza y Austria en 1954
Suiza regresa a los cuartos de final de un Mundial por primera vez en 72 años y lo hace con un rival de peso: este sábado enfrentará a Argentina, en el Mundial 2026. La última vez que la selección helvética llegó a esta...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Suiza regresa a los cuartos de final de un Mundial por primera vez en 72 años y lo hace con un rival de peso: este sábado enfrentará a Argentina, en el Mundial 2026. La última vez que la selección helvética llegó a esta instancia fue en 1954, cuando Suiza era anfitrión del torneo y su equipo protagonizó uno de los partidos más llamativos de la historia del fútbol: 12 goles en 90 minutos, nueve de ellos en el primer tiempo, con un arquero que deambulaba entre los palos sin saber dónde estaba parado y un capitán local que jugó parte del partido con un tumor cerebral sin saberlo. En la presente Copa del Mundo, la clasificación suiza llegó tras vencer a Colombia en una tanda de penales 4-3, después de un partido sin goles en los 90 minutos.
El partido ante la selección argentina está programado para disputarse en Kansas City desde las 22:00 (hora argentina). La batalla del calorAustria llegaba a ese partido de 1954 como favorita. Había ganado sus dos compromisos de la fase de grupos -ante Escocia (1-0) y Checoslovaquia (5-0)- sin conceder un solo gol.
Los detalles
Suiza, en cambio, tuvo que disputar un partido de desempate contra Italia para avanzar, al que ganó 4-1. Pese al desgaste, los locales llegaban con el impulso del público y la ventaja de conocer las condiciones del estadio. Lo que nadie podía controlar era el termómetro.
El partido comenzó a las 17:00, pero el Stade Olympique de la Pontaise registraba 40°C a la sombra, con una humedad del 81 %. Esas condiciones extremas convirtieron lo que debía ser un duelo de cuartos de final en algo parecido a una pesadilla colectiva con pelota de por medio. Tres goles en cuatro minutos y un arquero fantasmaEl arquero austriaco Kurt Schmied sufrió un golpe de calor en los primeros minutos.
Las reglas de la época no permitían sustituciones, así que Schmied permaneció en el campo en un estado de desorientación progresiva. El masajista del equipo, Josef Ulrich, se apostó detrás del arco y comenzó a dirigirlo con esponjas y agua fría, guiándolo con instrucciones verbales. Suiza aprovechó la situación sin piedad.
Qué dicen los expertos
Robert Ballaman abrió el marcador en el minuto 16; Josef Hügi marcó en el 17 y en el 19. En cuatro minutos, los locales ganaban 3-0 ante una Austria con el arquero prácticamente ausente. El preparador físico suizo llamó por teléfono a la escuela deportiva de Magglingen para extender la reserva del alojamiento: daban por hecho la semifinal.
Motivado por su capitán Ernst Ocwirk, que según relatos de la época advirtió a sus compañeros que los matarían al volver a casa si perdían, Austria desató una reacción que duró apenas nueve minutos y produjo cinco goles. Theodor Wagner anotó en el 25, Alfred Körner en el 26, Wagner de nuevo en el 27, Ocwirk en el 32 y Körner otra vez en el 34. De 0-3 a 5-3 en menos de diez minutos: la primera remontada desde tres goles abajo en la historia de los Mundiales.
El elenco helvético no se rindió. Ballaman descontó en el 39, convirtiendo el primer tiempo en el más goleador de toda la historia del torneo: nueve tantos en 45 minutos. Austria además desperdició un penal en el 42, cuando Alfred Körner falló desde los 12 pasos.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





