A bordo del tren especial 11855, al servicio de Su Santidad
En confianza, un proyecto de IryoA bordo del tren especial 11855, al servicio de Su SantidadAsí se ha preparado y vivido desde dentro del tren de Iryo el desplazamiento de Madrid a Barcelona del episcopado español y los...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. En confianza, un proyecto de IryoA bordo del tren especial 11855, al servicio de Su SantidadAsí se ha preparado y vivido desde dentro del tren de Iryo el desplazamiento de Madrid a Barcelona del episcopado español y los medios de comunicación que cubren la histórica visita de León XIV a España R. 10 jun 2026 - 11:49CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes SocialesAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceEn la vía 15 de la estación de Atocha, con estola, alzacuellos y la cruz colgada al pecho, César García Magán, secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), se detiene ante la cabecera del tren. Extiende las manos, reza una oración, se santigua y esparce agua bendita.
“Que este medio de transporte sirva al bien común”. Está a punto de comenzar uno de los viajes más singulares en el marco de uno de los grandes acontecimientos del año: la visita del Papa León XIV a España. “Este es un tren especial”, advierte la megafonía del convoy 11855, cuando a las 10.
Los detalles
10 de este martes parte desde la estación de Atocha destino Barcelona-Sants para trasladar a alrededor de 250 pasajeros, entre los miembros del episcopado español y los periodistas que cubren la visita papal. Un instante en el que Marino Santopinto, director Técnico de Iryo, puede empezar a respirar más tranquilo. Todo ha fluido como si un director lo estuviera rodando: un poco antes de las nueve, más de un centenar de obispos han llegado a la estación de Atocha en autobús; luego, han entrado por una puerta lateral y, escoltados por un grupo de policías, han ido tomando asiento; por último, lo han hecho también decenas de periodistas, debidamente acreditados, haciendo satisfactorio un trabajo que Santopinto lleva semanas liderando: reuniones con la Policía Nacional y con el Ministerio del Interior para revisar los protocolos de seguridad, con la CEE para entender las necesidades de su comitiva o con Adif para encontrar la vía más adecuada y así no entorpecer a otros viajeros.
César García, secretario de la CEE, bendice el tren de Iryo en Atocha. Fotos: Santi Burgos Los obispos españoles a su llegada a la estación de Barcelona Sants. Un religioso habla por teléfono antes de que parta el tren.
Dos viajeros siguen una intervención del Papa durante su visita en Madrid. Un pasajero lee durante el viaje. Un tripulante sirve los menús.
Dos viajeros charlan durante el trayecto entre Madrid y Barcelona. “Hemos llevado a cabo una coordinación de alta precisión”, resume el italiano, residente en España desde hace seis años y feliz de aportar su granito de arena en la visita papal, que se alargará hasta el 12 de junio y que este martes ha llevado a más de 100 obispos de Madrid a Barcelona. Aunque ya habían cerrado algunos coches para otras expediciones singulares, esta es la primera vez que Iryo fleta un tren personalizado para un grupo de pasajeros tan amplio.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





