
Activar las apps de contactos, la posición estratégica de la toalla o los paseos al kiosko: manual piscinero de ligoteo para este verano
LifestyleActivar las apps de contactos, la posición estratégica de la toalla o los paseos al kiosko: manual piscinero de ligoteo para este veranoComo cada verano, la piscina se confirma como uno de los grandes...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. LifestyleActivar las apps de contactos, la posición estratégica de la toalla o los paseos al kiosko: manual piscinero de ligoteo para este veranoComo cada verano, la piscina se confirma como uno de los grandes escenarios del ligoteo. Un análisis poco científico, pero bastante real, sobre por qué en verano bajamos la guardia y miramos más alrededor. IRENE NADAL Actualizado Miércoles, 1 julio 2026 - 00:06 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar por emailLigar en la piscina también tiene sus rituales.
GETTY La erótica del malote o por qué nos atrae quien sabemos que no nos conviene: ¿es incertidumbre emocional o pasión? Ante unos cuernos conyugales, ¿eres discreta y elegante como Hilary Clinton o deslenguada como Shakira? De los creadores de Ligar en la oficina como deporte de riesgo llega la versión fresh: practicarlo en las piscinas este verano.
Los detalles
Cambiamos la videollamada por la toalla en el césped, el afterwork por el kiosko o por el refresco traído de casa y recalentado al sol, y las reuniones interminables por un libro banal para pasar el rato. El escenario cambia, pero el tonteo permanece. Si durante el invierno pasamos demasiadas horas con nuestros compañeros de trabajo como para no acabar fijándonos en alguno, en verano ocurre exactamente lo mismo con esa piscina municipal o de urbanización en la que acabamos coincidiendo con las mismas personas.
'Desarreglá' pero ligandoAunque desde mi punto de vista ir a la piscina es, en realidad, una actividad muy poco digna. Vas despeinada, con el pelo aplastado por el agua, unas gafas de sol que te dejan media cara marcada, una gorra que no favorece a nadie y un bikini o bañador que llevas recolocándote desde que cruzaste el torno de la entrada. Sin contar con estos calores, que brillamos más que un fantasma en la oscuridad.
Pero fíjate tú que, aun así, sigue siendo uno de los lugares donde más se liga. Será el calor, los cuerpos más a la vista de lo normal, el agua fresquita o la cerveza del chiringuito, pero los datos lo avalan: según un estudio realizado por la app de citas Adopte, el 34% de los encuestados afirmaba haber tenido un amor de verano que ha conocido en la playa o en la piscina. Pura químicaMontse Cazcarra, psicóloga y autora de Amor sano, amor del bueno, lo explica así: "En los meses de más horas de sol se producen cambios a nivel químico en el cuerpo que nos llevan a sentirnos más vivas.
Qué dicen los expertos
Y, desde ahí, podemos estar más abiertas o, incluso, buscar activamente nuevas experiencias y conexiones". La ropa, además, deja de ser un escudo o una barrera: "Llevar menos ropa, pisar descalzas, el pelo con sal, sin maquillaje... , tiene un punto salvaje, animal.
Podemos conectar con una parte más instintiva y vulnerable". Será por esa parte instintiva y animal o simplemente porque en verano una se aburre menos mirando alrededor que mirando el móvil, que este año he decidido observar. Aquí va mi análisis piscinero oficial.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





