
Actividad y reservas reavivaron el apetito por bonos Globales y cambiaron la lectura del riesgo país
Luego de varias semanas con noticias semiamargas para el Gobierno, la última dejó una acumulación de señales favorables para la economía argentina. El EMAE (proxy del PBI) de marzo rebotó 3,5% mensual desestacionalizado...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Luego de varias semanas con noticias semiamargas para el Gobierno, la última dejó una acumulación de señales favorables para la economía argentina. El EMAE (proxy del PBI) de marzo rebotó 3,5% mensual desestacionalizado y más que compensó la caída de febrero; el FMI aprobó la segunda revisión del acuerdo de Facilidades Extendidas y habilitó un nuevo desembolso por USD 1. 000 millones; y el Gobierno anunció, casi por sorpresa, una reducción permanente de retenciones para trigo y cebada junto con una eliminación transitoria para algunos sectores industriales.
En paralelo, mejoró la confianza del consumidor, se confirmó que el Tesoro siguió comprando dólares al BCRA y los bonos Globales se recuperaron de un arranque turbulento, ayudados también por un mejor clima internacional. El mercado volvió a reaccionar a un combo que gana peso en la historia de crédito argentina: más actividad y más reservas. El dato de actividad fue alentador, aunque convino leerlo con cautela.
Los detalles
El propio BCRA reconoció en su último Informe de Política Monetaria que los registros de febrero y marzo estuvieron afectados por factores puntuales, entre ellos paros en la industria, menor cantidad de días hábiles y efectos de base. Mirado el bimestre en conjunto, la foto fue más representativa: la actividad de marzo se ubicó 0,7% por encima de enero y 5,5% arriba en la comparación interanual. Si bien el FMI destacó que la meta de reservas netas no se cumplió a diciembre del año pasado, reconoció avances y validó medidas correctivasLas compras del BCRA en el mercado oficial volvieron a acelerar y acumularon unos USD 9.
000 millones en lo que va del año. Si bien el FMI destacó que la meta de reservas netas no se cumplió a diciembre del año pasado, reconoció avances, validó medidas correctivas y dejó la puerta abierta a que el objetivo incluso pueda sobrecumplirse este año. Para un programa que el mercado juzgó, en buena medida, por su capacidad de acumular poder de fuego, el dato no fue menor.
Lo que el mercado descuenta en los bonosHecho este balance de la semana, el foco pasa a los bonos. Tras años de volatilidad, la prudencia se volvió un instinto de supervivencia, pero hay momentos en que incluso el inversor más escéptico necesita hacerse una pregunta menos emocional: ¿cuál es hoy el verdadero costo de oportunidad de “mirar desde afuera”? Para dimensionar ese costo, conviene mirar un ejercicio simple de puntos de indiferencia.
Qué dicen los expertos
La idea consiste en estimar, para cada Global argentino, cuál debería ser su exit yield al 29 de octubre de 2027 para que el retorno total de mantenerlo hasta esa fecha iguale el de una alternativa más conservadora. La fecha no fue elegida al azar: octubre de 2027 coincide con las elecciones presidenciales, una instancia que el mercado suele leer como la prueba de estrés para la deuda. El concepto de exit yield refiere a la Tasa Interna de Retorno (TIR) a la que debería rendir el bono en esa fecha de salida.
En otras palabras, no se pregunta cuánto debería valer el bono hoy ni cuánto podría subir o bajar en el camino, sino qué rendimiento tendría que convalidar el mercado postelectoral para que, mirando hacia atrás, hubiera dado lo mismo quedarse en el soberano o haber elegido otra alternativa. El GD30 hoy rinde 8,9% anual. Para que mantenerlo hasta octubre de 2027 empate el retorno de quedarse en un Treasury al 3,80%, su exit yield debería ubicarse en 18,4 por cientoLa mecánica parte del precio dirty actual de cada bono, incorpora los pagos intermedios hasta el 29 de octubre de 2027 y calcula el precio de salida consistente con tres costos de oportunidad.
El primero es Vista 2038 al 7% anual. El segundo es un bono del Tesoro de los Estados Unidos (Treasury) a un año al 3,80% anual. En estos dos casos, se asume que las tasas se mantienen constantes.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




