
Adorni, el costo infinito de “ganar tiempo”, el peloteo con el Congreso y el fin a la espera de Milei
El caso de Manuel Adorni inició la semana dominando la disputa en el Congreso y todo indica que la termina con un desenlace esperable después de tres meses y medio corrosivos para el Gobierno. Agrega así una pincelada...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Surgen avances clave en el escenario mundial. El caso de Manuel Adorni inició la semana dominando la disputa en el Congreso y todo indica que la termina con un desenlace esperable después de tres meses y medio corrosivos para el Gobierno. Agrega así una pincelada de necedad al último esfuerzo oficialista para darle un mínimo de aire al funcionario. La movida libertaria para retardar el trámite de interpelación al jefe de Gabinete -en Diputados y en el Senado- reavivó internas, hizo crujir la relación con aliados, siguió postergando proyectos el Ejecutivo y redujo el objetivo de “ganar tiempo” a unos pocos días.
En términos prácticos: más que ganar tiempo, pagar políticamente en continuado. Un costo infinito, no sólo político, que habría terminado de convencer a Olivos de la necesidad de buscar un cierre. Es lo que se espera formalmente para el regreso de Javier Milei, desde España.
Los detalles
Parece contradictorio pero resulta una postal del mileismo. Apenas unas horas después de las jugadas en las dos cámaras del Congreso, el clima volvió a tornarse irrespirable en el interior del oficialismo. Y las versiones sobre la salida de Adorni crecieron vertiginosamente hasta transformarse en afirmaciones desde la estructura del Gobierno y en medios legislativos.
¿Había ocurrido algo extraño? Sólo se sumaba algún dato de la investigación judicial y se afirmaba la perspectiva de no poder frenar la semana próxima el tema de la interpelación. Novedoso sí fue el registro de Olivos, y un cruce realista entre el agotamiento de la defensa sostenida por Karina Milei y la posición, cuidada, de Santiago Caputo.
Con todo, y en una noche de viernes marcada sin vueltas por trascendidos sobre el posible reemplazo de Adorni, quedaba algún resquicio de duda o recelo asociado a las “características” de Milei: la obcecación y cerrazón presidencial para sostener decisiones, expresadas como algo más que estallidos de malhumor o “emocionalidad importante”. Pero como mecánica de poder, alimenta el ejercicio de verticalidad a cargo de Karina Milei. Se espera ahora el desenlace a cargo del Presidente, del mismo modo que era acatada -en muchos casos, a disgusto- la orden de cerrar filas con Adorni y operar como si se tratara de aprobar una ley vital para el Gobierno: presión sobre aliados, tratativas con Gobernadores para alinear votos.
Qué dicen los expertos
Lo dicho: las jugadas consumieron el martes y el miércoles en la Cámara de Diputados y concluyeron el jueves en el Senado, apenas unas horas antes de que el oficialismo hiciera circular intensamente que la suerte del jefe de Gabinete estaba echada. Y que el Presidente lo resolvería a su regreso de España. Las especulaciones variaban únicamente por cuestión de horas.
Algunos hablaban de este sábado, tal vez poco antes del último partido de la Selección en la fase de grupos. Otros se inclinaban por el domingo. Los comentarios sobre funcionarios que podrían ocupar la jefatura de ministros corrieron desde la mañana del viernes con cierta soltura, aunque, según el caso, con cuidados frente a los rumores de la caída de alguno de ellos por el malestar de Olivos ante la divulgación propia.
Diego Santilli, Pablo Quirno, Sandra Pettovello y hasta Federico Sturzenegger sonaban anoche, en ese orden, como candidatos. El ministro del Interior sobresalía como opción más sólida, ficha de equilibrio doméstico y relaciones políticas fuera del ámbito libertario. En estas horas, si hacía falta, Milei pudo comprobar personalmente el efecto dominante del caso Adorni en el temario público, registro ineludible del daño en continuado, político y social.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





