
Ahorcada por conspirar para asesinar a Abraham Lincoln: la primera mujer ejecutada por orden del Gobierno de Estados Unidos
Cuando el 15 de abril de 2011, en el aniversario número 146 de la muerte del presidente Abraham Lincoln, se estrenó The Conspirator, la película dirigida por Robert Redford, muchos estadounidenses prestaron por primera...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Cuando el 15 de abril de 2011, en el aniversario número 146 de la muerte del presidente Abraham Lincoln, se estrenó The Conspirator, la película dirigida por Robert Redford, muchos estadounidenses prestaron por primera vez atención a la figura de Mary Surratt, la primera mujer ejecutada por orden del Gobierno federal en la historia de ese país, acusada y encontrada culpable de haber participado del grupo de conspiradores que cometieron del magnicidio. Ahorcada el 7 de julio de 1865 en los terrenos de la Antigua Penitenciaría del Arsenal de Washington, las crónicas de la época cuentan que, en el camino al cadalso, Surratt debió ser protegida por un paraguas negro para protegerla del brutal sol de ese mediodía estival, quizás en el único gesto de misericordia que hubo con ella, mientras cientos de curiosos que habían pagado entradas para ver el letal espectáculo la abucheaban sin un atisbo de piedad. Más de 160 años después de su muerte, los estudiosos de esa convulsionada etapa de la historia de Estados Unidos siguen debatiendo si Surratt, una viuda de 42 años en el momento de su ejecución, participó realmente de la conspiración para matar al presidente o fue víctima de una serie de circunstancias y testimonios poco confiables que la pusieron en el centro de la escena y le costaron la vida.
Porque en el momento de ser condenada existían dudas sobre si siquiera conocía los planes para descabezar al Gobierno estadounidense, pero aún así, el sucesor de Lincoln, Andrew Johnson, se negó a conmutar la pena y firmó de puño y letra la orden de ejecutarla. Para muchos Mary Surratt fue un chivo expiatorio, tanto de los conspiradores que la utilizaron, como de un Gobierno que, aún sin pruebas, debía dar muestras de firmeza luego de la victoria en la Guerra de Secesión. El secretario de Guerra Edwin Stanton, hombre fuerte del Gobierno, fue el principal impulsor de la ejecución de los partícipes del plan, entre los que no dudaba en incluir a la viuda, por una necesidad política.
Los detalles
Eso es lo que Redford intentó mostrar con The Conspirator: “La película no aborda una sola conspiración, sino varias. Está la del asesinato, desde luego, pero también existe una maquinación guiada por el oportunismo político. Todos eran conscientes de que la rendición que acababa de poner fin a la guerra representaba, en el mejor de los casos, una paz endeble.
Y el atentado venía a amenazar directamente esa paz (... Stanton se apresuró a afrontar esta amenaza buscando una solución inmediata, definitiva y catártica. Aquello lo llevó a tomar atajos: supo convencer a las cúpulas militar y judicial para que apoyaran su iniciativa”, explicó el director en la presentación del filme.
Descabezar a un gobiernoEn la noche del 14 de abril de 1865 el Gobierno de Estados Unidos tenía que haber quedado descabezado con los asesinatos casi simultáneos del presidente Lincoln, el vicepresidente Andrew Johnson y el secretario de Estado William H. El objetivo era provocar un vacío de poder que provocara caos y permitiera reavivar la Confederación de los estados sureños, cuyas tropas acababan de rendirse. El primer plan de los conspiradores, elaborado por el actor John Wilkes Booth un mes antes, se limitaba al secuestro del presidente de la Unión.
Qué dicen los expertos
Por entonces las tropas seguían combatiendo y Booth imaginó que si llevaba al mandatario al Sur como rehén forzaría al norte a intercambiar prisioneros y aceptar otras condiciones. Para llevarlo a cabo reclutó a Samuel Arnold, George Atzerodt, David Herold, Michael O’Laughlen, Lewis Powell y John Surratt. Allí entró en escena la madre de John, Mary Surratt, que abandonó su taberna en Surrattsville, Maryland, y abrió una pensión en Washington DC, donde Booth la visitó varias veces.
Los investigadores descubrieron además que esta mudanza sirvió para su plan, porque este necesitaba una base de operaciones en la capital federal. Lo que nunca quedó claro fue si Mary era consciente de lo que estaban preparando su hijo y los demás conspiradores o fue una pieza manipulada por ellos. Esos planes cambiaron el 9 de abril de 1865, cuando el general confederado Robert Lee se rindió ante el unionista Ulysses Grant en Virginia, lo que prácticamente puso fin a la guerra.
Dos días después, el 11 de abril de 1865, Booth estuvo presente cuando Lincoln pronunció un discurso frente a la Casa Blanca, donde el presidente mostró su apoyo a la idea de otorgar el derecho a sufragio a los negros. Furioso por esta posibilidad, Booth abandonó su plan de secuestro y optó por un asesinato. Es el último discurso que pronunciará”, escribió en su diario.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




