
Alia Trabucco publica ‘Las otras’, un libro sobre cómo las palabras se convierten en “arsénico”: “Me preocupa que la izquierda utilice los términos impuestos por la ultraderecha”
Para Alia Trabucco Zerán (Santiago, 1983), no solo vemos con los ojos, sino también con las palabras. De usarlas o no depende que el mundo sea de un modo u otro; que las crisis, los retos y oportunidades de cara al...
Russia — Trump and Putin will meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Para Alia Trabucco Zerán (Santiago, 1983), no solo vemos con los ojos, sino también con las palabras. De usarlas o no depende que el mundo sea de un modo u otro; que las crisis, los retos y oportunidades de cara al futuro estén en nuestra mente o no. Por eso, afirma que los “neofascismos” que gobiernan hoy en distintos países del mundo, tratan de controlar el lenguaje: si en 2025 se descubrió que Trump había firmado normativas para eliminar palabras como “minoría hispana”, “cambio climático”, “diversidad” o “inmigrantes” en documentos oficiales, en países como Rusia, Argentina o Chile ha ocurrido lo mismo.
“El lenguaje une y a la vez es una zona de tensión”, defiende la autora de novelas tan reconocidas como La resta o Limpia, que ahora regresa con Las otras (Lumen), un compendio de ensayos “sobre el presente y sus espinas” donde las palabras que se utilizan y las que no tienen un papel esencial. ¿Cómo nombro a la otra y a los demás? ¿Qué dicen esas palabras?
Los detalles
¿Las palabras hieren? Todas esas preguntas tienen que ver con el poder y la potencia del lenguaje o su impotencia“. Pese a ser una de las escritoras latinoamericanas más destacadas de la actualidad, Trabucco empezó en la universidad estudiando Derecho.
Es, dice, una “abogada renegada”, que sin embargo descubrió en el mundo de las leyes la “pretensión normativa” de todo lo que se dice y se fija por escrito. “A veces se cree que el lenguaje de la literatura no tiene ese poder, que es solo flujo y que no tiene esa capacidad de establecer o romper la norma”, lamenta la autora de Las otras. “Pero creo que es algo válido para ambos lenguajes”.
Pensar desde el cuerpoLas palabras nunca están solas. Siempre hay alguien que las envía y siempre otro u otra que las recibe. Por eso el lenguaje nunca es inocente: si decimos algo, lo decimos por un motivo, y cada persona puede captar ese mensaje de diferentes maneras.
Qué dicen los expertos
Para resolver eso en su libro, Alia Trabucco ofrece un “yo construido” en su ensayo: una suerte de contexto autobiográfico que no es central, pero que sí sirve como “una zona para que la reflexión ensayística esté situada. Un yo que es un cuerpo, que está atravesando una historia familiar o un cierto momento y que desde ahí se piensa”. De este modo, todos los temas que aborda Las otras: la identidad queer, Palestina, los neofascismos, la memoria histórica, son pensados desde un punto concreto que no se esconde.
“En la academia, muchas veces se escribe desde un no lugar, una abstracción que muchas veces está construida. En este libro eso es imposible de fingir; no se puede crear un artificio por el que el pensamiento se piense en abstracto. Se piensa desde el propio cuerpo”.
En esa tensión entre lo que ella misma conoce y ha vivido y lo que observa en el mundo se crean los ensayos. El “arsénico” de los nazisAl igual que cada persona tiene su nombre, cada persona tiene, también, sus palabras. Con las ideologías ocurre algo parecido: cada una arma su discurso y trata de imponerla al resto.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





