
Ñamérica se hunde, España flota
Mundial de Fútbol | Ida y vuelta Ñamérica se hunde, España flotaTres jugados, tres perdidos: en los dos últimos días tres equipos europeos –Francia, Noruega, Inglaterra– hundieron a tres ñamericanos –Paraguay, Brasil,...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Mundial de Fútbol | Ida y vuelta Ñamérica se hunde, España flotaTres jugados, tres perdidos: en los dos últimos días tres equipos europeos –Francia, Noruega, Inglaterra– hundieron a tres ñamericanos –Paraguay, Brasil, México–Mikel Merino de España celebra su gol ante Portugal este lunes. Lavandeira Jr (EFE)Martín Caparrós07 jul 2026 - 12:32CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceEsto, querido lector, es una correspondencia entre dos de las grandes plumas de las letras hispánicas. Martín Caparrós y Juan Villoro, amigos y fanáticos futboleros, iniciaron una conversación –íntima y pública al mismo tiempo– con la excusa de la celebración del Mundial de Qatar, en 2022.
Ahora, cuatro años más tarde, retoman esa misma serie, titulada ‘Un mundial de ida y vuelta’, para seguir con idéntica pasión el día a día de este otro Mundial que acogen EEUU, México y Canadá. Ya lo sabes, Granjuán, ya lo sabemos: España ganó su duelo íntimo contra Portugal. Hubo siglos en que este partido habría sido imposible: Portugal y España eran lo mismo, trozos de una historia.
Los detalles
Después se partieron y repartieron por esos azares de los reyes y sus tías y sus dinastías: Portugal es un país distinto de España como podrían haberlo sido Galicia o Aragón. Pero ya lleva el tiempo suficiente como para que creamos que esos países –y todos los países– son entidades eternas, pura ontología. Es la famosa trampa de la patria, propósito y despropósito de los mundiales.
Fue curioso: uno de los partidos con más talento y elegancia en el césped se resolvió muy lejos de los arcos. España es la campeona del Fútbol Medusa, ese que inmoviliza, hace de piedra los partidos. Pases y más pases: la pelota circulaba bien de los dos lados pero ninguno sabía armar maniobras ofensivas.
Cerca de las áreas toda esa distinción se deshacía en cortes y rebotes; el único ataque claro de España fue ese gol de Merino, cuando ya parecía que seguirían para siempre. Después, tras diez minutos de zozobra, el final, la clasificación y el gusto de ver que el supremo egoísta, el monumento de carne al Yoyoyó desperdició su última oportunidad de sentirse tan encantado de haberse conocido. Me alegra mucho que el señor Ronaldo haya pasado por tantos mundiales sin conseguir nada: quizás así su ejemplo de individualismo y falta de solidaridad pierda el prestigio que tiene entre ciertos jovencitos.
Qué dicen los expertos
España, entonces, de festejo. Tú sabes que vivo en un páramo serrano, con tan pocas personas a la vista, bajo los ruidos del silencio; el grito del gol, aún así, estalló entre los pinos. Nuestro balance, en cambio, es una lágrima.
Tres jugados, tres perdidos: en los dos últimos días tres equipos europeos –Francia, Noruega, Inglaterra– hundieron a tres ñamericanos –Paraguay, Brasil, México–. El que más me duele es el tuyo: como dices, nos había ilusionado.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





