
Antes era incapaz de decir 'no', pero aprendí a hacerlo para mi mayor tranquilidad
LifestyleAntes era incapaz de decir 'no', pero aprendí a hacerlo para mi mayor tranquilidadQuerer complacer a todo el mundo, ademas de imposible, es fallarse a una misma y descuidar la autoestima. Entrena esta técnica y...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. LifestyleAntes era incapaz de decir 'no', pero aprendí a hacerlo para mi mayor tranquilidadQuerer complacer a todo el mundo, ademas de imposible, es fallarse a una misma y descuidar la autoestima. Entrena esta técnica y aprende a poner límites con empatía y sin agresividad. VICTORIA BRAVO Actualizado Viernes, 26 junio 2026 - 01:50 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar por emailGETTY Aroia García, Aroyitt, la influencer con autismo que habla claro y sin miedo: "Antes era la rarita, ahora recibo insultos" Anabel García Bollas, divulgadora con tartamudez: "Nadie mira raro a una persona ciega, comprendes lo que le pasa y eres más paciente, pero con nosotros no ocurre lo mismo" Bego Prados, madre de una niña autista: "Mi hija no es un ser de luz, no me ha hecho mejor persona ni soy una heroína" Es una tarde de verano cualquiera y estás tomando algo con tus amigas.
Entre puestas al día y conversaciones sobre todo, surge un plan que motiva a todas, menos a ti. Ante tu silencio una de ellas te dice, "te apuntas, ¿verdad? ", y claro, no puedes negarte.
Los detalles
De camino a casa le das vueltas a ese momento y te castigas pensando por qué no se te ha ocurrido una excusa a tiempo o, mejor dicho, por qué no has sido capaz de decir que no, así, a secas y con seguridad, poniendo en práctica esa habilidad social de la que tantos hablan: la asertividad. Y es que en ocasiones parece que un ente poderoso se apoderara de nuestra palabra para obligarnos a decir "sí", cuando en realidad deseamos decir "no". Y esta dificultad no pasa de largo, porque esa falta de coherencia con una misma llega cargada de frustración.
La explicación a nuestra falta de asertividadComo queremos entender el porqué y, a partir de ahí, encontrar una solución, decidimos hablar con una experta que nos arroje luz sobre el asunto. Natalia Franco, psicóloga sanitaria y parte del equipo de Área Humana Psicología, comienza por el primer punto: las posibles causas que nos llevan ahí. La primera de ellas sería el miedo al rechazo o el temor a que los demás piensen algo malo de nosotras, que somos egoístas o poco sensibles.
En esto también juegan un papel importante las creencias aprendidas, que conforman nuestro patrón o estilo de funcionamiento personal, como, por ejemplo: 'rechazar peticiones es de mala educación' o 'hay que agradar a los demás'. Otro motivo podría ser el simple hecho de no saber cómo hacerlo porque nunca lo hemos practicado. "Expresarlo con naturalidad y empatía sin generar enfrentamiento o agresividad es la clave, pero muchas veces carecemos de recursos y habilidades para ello", explica Natalia.
Las experiencias negativas que hayamos podido tener en el pasado cuando lo hemos intentado pueden ser otra de las causas que estén tras un hábito de respuesta evitativo, como una forma de escapar de esas sensaciones desagradables (preocupación, tensión, nerviosismo, angustia).
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





