Antiestrellas y divas de TikTok: Annahstasia, los Slowdive, Ethel Cain y Addison Rae en el Primavera Sound
Antiestrellas y divas de TikTok: Annahstasia, los Slowdive, Ethel Cain y Addison Rae en el Primavera SoundSesión de tardeEl espectacular show de Addison Rae confirma su condición de estrella del pop de ahora mismoUn...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Antiestrellas y divas de TikTok: Annahstasia, los Slowdive, Ethel Cain y Addison Rae en el Primavera SoundSesión de tardeEl espectacular show de Addison Rae confirma su condición de estrella del pop de ahora mismoUn momento del espectacular concierto de Addison RaePau Venteo / Shooting Esteban LinésBarcelona 06/06/2026 00:05 Una de las características de siempre del Primavera Sound es la paridad en sus carteles, y este año no es excepción. El programa de la tarde de este viernes era un espléndido ejemplo, ya que en el mismo y de forma correlativa se alineaban cantantes y músicas femeninas de variado primer rango: desde la californiana Annahstasia a la estrella emergente Ethel Cain y sobre todo el fenómeno Addison Rae, pasando por Rachel Goswell, cantante y guitarrista de los Slowdive. La primera en mostrar sus poderes fue Annahstasia, que lo hizo a primera hora de la tarde en el Auditori Rockdelux, con su propuesta reacia a las definiciones pero que se mueve entre el folk, la americana y un peculiar blues, todo ello puesto en solfa junto a cuatro instrumentistas que hilvanaron exquisito vestido (arpa, chelo, guitarras, teclados) y su notable voz.
Desgranó 15 temas arrancando con Garden y finalizando con unos intensísimos Satisfy me y Believer . Su flexibilidad vocal no quitó que en algunos temas (como la misma Garden ) su voz diese la sensación de ser modificada por el micrófono. Más allá de ello, también en otras composiciones su tono evocaba al de Tracy Chapman.
Los detalles
El espectacular show de Addison Rae confirma su condición de estrella del pop de ahora mismoDespués de ese envolvente baño de sensaciones fue el momento de dirigirse a los grandes escenarios para, en primer lugar, sumergirse en la atmosférica energía roquera de los Slowdive. Banda británica de largo recorrido cimentada en la antes citada Rachel Goswell y los muros guitarreros de Neil Halstead y Christian Savill, gravitatorios, envolventes. Una sonoridad que bebe de aquellos años en que la banda nació (finales de los ochenta), y que de alguna manera hubo momentos en que parecían estar preparando el terreno sonoro al concierto que horas más tarde iban a ofrecer los míticos Cure de Robert Smith.
Pocos minutos después de los siempre estimulantes Slowdive, y en el escenario vecino Estrella Damm, la iconoclasta Ethel Cain, de la que lo primero que destaca es su actitud antiestrellato pop. Con un álbum como Preacher’s daughter con el que convulsionó la escena estadounidense hace cuatro años. Lo que demostró Cain es que su hora de concierto debió convertirse en un pequeño tostón para los no entregados a su causa, ya que, excepto prácticamente los dos temas de arranque, la columna vertebral se basó en sonoridades más bien sombrías, baladas con spoken word y aire de lamento.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





