
Atrio cumple 40 años: una historia de amor cocinada con perseverancia, intuición y un poco de Prozac
GastronomíaAtrio cumple 40 años: una historia de amor cocinada con perseverancia, intuición y un poco de ProzacDetrás del restaurante que puso Cáceres en el mapa gastronómico y cultural está la perseverancia de Toño...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. GastronomíaAtrio cumple 40 años: una historia de amor cocinada con perseverancia, intuición y un poco de ProzacDetrás del restaurante que puso Cáceres en el mapa gastronómico y cultural está la perseverancia de Toño Pérez y Jose Polo, pareja personal y profesional que se conoció en el instituto. El robo de película en su bodega en 2021 puso a este tres estrellas Michelin en boca de todos Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarToño Pérez y Jose Polo, en Atrio. AMAYA GARCÍA CáceresCáceresActualizado Sábado, 23 mayo 2026 - 02:49Desde que las vidas de Jose Polo y Toño Pérez se cruzaron en el instituto El Brocense de Cáceres, su historia de amor no ha hecho más que crecer en todos los sentidos.
En pleno franquismo se enamoraron y así se lo hicieron saber al mundo. Sin complejos, disfrutones y con una sonrisa a todo lo que estaba por llegar, que ha sido mucho y bueno. Todo conseguido de cero, a golpe de intuición y perseverancia.
Los detalles
Este año celebran los 40 años de Atrio, el gastronómico que puso su ciudad en el foco foodie y en el mapa cultural -ellos convencieron a Helga de Alvear, la galerista y coleccionista alemana para que llevase su impresionante colección de arte contemporáneo a la ciudad-. Su tres estrellas Michelin y un hotel de diseño contemporáneo firmado por Tuñón y Mansilla que se instaló para brillar en el casco histórico, pese a la oposición inicial de buena parte de la ciudad, componen ese mundo que han ido alimentando en estos años. Cada día celebran casi todo; lo conseguido, el presente, la vida.
«Aquí hay una emocionalidad que no la hay en ningún sitio», presume Jose, que anda entusiasmado con la obra de Mattisse que acaba de adquirir. El arte es otra de las patas de Atrio; en pocos sitios duermes en una habitación con un Picasso. Una de las suite, con los caprichos de Goya, del Palacio Paredes Saavedra.
De jóvenes, Toño quería hacer Bellas Artes y Jose, Filosofía. Este último militaba en las Juventudes Comunistas; Toño, en la Milicia de Santa María. Nada se interpuso en su historia.
Qué dicen los expertos
Aún recuerdan entre risas su primera visita a Torremolinos en 1976, en un cuatrolatas: «Aquello era la luz para nosotros, no tenías que esconderte de nadie, la homosexualidad se vivía en libertad y no en sótanos oscuros». En el hotel, empiezan a bajar los primeros huéspedes a desayunar. Las migas con huevos que preparan en la primera comida del día gozan de fama dentro y fuera de Cáceres.
Toño, que ha llegado antes de las 6 de la mañana, se mueve por allí saludando de mesa en mesa. «Hay mucha gente que viene a desayunar solo. Un sábado podemos tener 25 reservas; el 20% de nuestra facturación viene de venta de tarjetas regalo», cuenta Jose, relaciones públicas nato y observador de primera.
«Una constante en nuestras vidas ha sido estar en el momento y lugar adecuados. La vida nos ha ido llevando». Pase de perdiz al modo Alcántara del menú degustación.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




