
Backrooms: Pánico en la conciencia colectiva (*****)
CineBackrooms: Pánico en la conciencia colectiva (*****)Kane Parsons reescribe las reglas del terror con un inquietante e iluminado acercamiento al estado general de miedo en el que vivimos Facebook X - Twitter WhatsApp...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Surgen avances clave en el escenario mundial. CineBackrooms: Pánico en la conciencia colectiva (*****)Kane Parsons reescribe las reglas del terror con un inquietante e iluminado acercamiento al estado general de miedo en el que vivimos Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 1 comentarioRenate Reinsve en un momento de Backrooms. Luis MartínezSEGUIR AUTORActualizado Viernes, 5 junio 2026 - 06:40Crítica ¿Qué te dice esa naturaleza? : Sang-soo es Sang-soo es Sang-soo (****) Crítica Corredora: No importa la meta, importa la sensación dolorosa de estar vivo (****) Crítica El drama: Zendaya y Pattinson brillan en una comedia que da miedo (****) Cuesta identificar el camino que lleva de una intuición a una tesis general sobre el estado de las cosas.
Bong Joon-ho, por ejemplo, llevaba años obsesionado con los personajes desvalidos, los pasillos ocultos, la violencia institucional y el cine de género en su sentido menos prejuicioso, y así hasta que un día acertó a confeccionar en Parásitos algo así como la metáfora perfecta del turbocapitalismo o sobremodernidad (como se quiera) que nos asiste. Suena tremendo y, como saben, en verdad todo resultó muy divertido. También esto nos define ahora mismo, capaces como somos de banalizar o memeficar hasta nuestro suicidio colectivo.
Los detalles
Más atrás, y por aquello de las coincidencias perfectas, sigue sin estar claro qué le llevó a Coppola a realizar el mismo año que completaba la segunda y magistral entrega de El padrino otra obra maestra como La conversación, de repente convertida en el mejor retrato de un mundo paranoico a la vez que la mejor profecía de la sociedad de la hipervigilancia y el control de la intimidad y los datos que se avecinaba con un internet entonces en pañales. Sin ánimo de comparar nada (o sí, ¿por qué no? ), Kane Parsons, más cerca de la ingeniería que de la tradición cinematográfica, sorprendió allá en 2022 con una serie de vídeos rápidamente convertidos en virales que, sin inventar nada, llevaban a su expresión más inquietante un escenario conocido como liminal.
Su serie de minipelículas modificaban fotografías originales hasta transformarlas en imágenes de vídeo sobre las que aplicaba un filtro de VHS que recordaba al metraje encontrado (found footage). Lo que se acertaba a descubrir eran secuencias perturbadoras en extremo a la vez que extrañamente familiares. Todas ellas discurrían en un espacio vacío habitado solo por los fantasmas de una nostalgia postiza y, sin embargo, reconocible; completamente ajena y muy personal.
Inquietante sin duda. Lo liminal señala lugares de paso (umbrales si echamos mano del latín de donde procede), espacios de transición desasistidos de alma y de memoria directamente emparentados con aquellos no-lugares (vestíbulos, aeropuertos o centros comerciales) identificados por el sociólogo Marc Augé.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





