Bienvenidos sean los expat
Miquel MolinaDirector adjuntoBienvenidos sean los expatBLUES URBANO 24/05/2026 00:00 Turistas y residentes extranjeros (los célebres expat, de expatriados ) están en el punto de mira de mucha gente en una Barcelona que,...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Miquel MolinaDirector adjuntoBienvenidos sean los expatBLUES URBANO 24/05/2026 00:00 Turistas y residentes extranjeros (los célebres expat, de expatriados ) están en el punto de mira de mucha gente en una Barcelona que, como otras ciudades, vive con pesar su vertiginosa pérdida de identidad. Una acrobacia lingüística ha dado un vuelco al uso inicial del término. Si un expatriado era antes una persona exiliada o desterrada que merecía por ello nuestra compasión, el expat de hoy es visto como alguien que destierra a los vecinos de los barrios donde aterriza con su buen poder adquisitivo, su inglés innegociable y un hambre insaciable de cupcakes.
Esto es así en Barcelona, en Lisboa, en Amsterdam, en Milán o en cualquier otra ciudad atractiva con un aeropuerto decente. En determinados contextos, el término expat ha acabado teniendo una carga tan peyorativa como el de guiri , otra manera irrespetuosa de referirse a quienes no son de aquí . Este uso viene de lejos y está bastante asimilado: incluso hay extranjeros que asumen sin complejos esa condición de guiri.
Los detalles
Aun así, habría que preocuparse por las peligrosas connotaciones que puede tener el empleo generalizado de estos términos en unas sociedades donde las ultraderechas sitúan el foco sobre el extranjero, sobre el otro, sobre aquél que debe dejar de ser una prioridad, si es que lo ha sido alguna vez. Si rechazamos el turismo y todo lo que requiera talento extranjero, solo nos quedará avanzar hacia el decrecimientoGeneralizar puede ser desacertado y, a veces, incluso injusto. No puede equipararse al extranjero que llegó hace 20 años, arraigó y hoy es un barcelonés más, con el ejecutivo de una multinacional que aterriza sin intención de relacionarse con la población local y que, en un chat de recién llegados, presume de haber conseguido un pisazo por “solo” 5.
En el fondo se perfila un problema recurrente: las burbujas o las peceras donde transcurre la vida de los diferentes grupos sociales son cada vez más impenetrables. Hay extranjeros que pueden permitirse el lujo de vivir dos o tres años en Barcelona sin necesidad de aprender catalán o castellano, encapsulados en asociaciones de familia de colegios extranjeros de élite, sedes corporativas donde solo se habla inglés y cenas con otros expatriados. Es posible, no obstante, que tampoco tengan que rechazar muchas invitaciones de colegas locales, ya que a los barceloneses nos cuesta abrir las puertas de casa a los extraños.
Cada cual explorando los confines de su propia pecera. Fiesta de bienvenida a la comunidad extranjera que organiza Barcelona GlobalNacho VeraY eso que el contexto invita a pensar que la aportación de esos recién llegados es más necesaria que nunca. Con muy dignas excepciones, la burguesía local que aportaba sustento a la sociedad civil, con particular dedicación a la cultura, está en franca retirada.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




