
“Brillante, jamás un problema”: los elogios de una testigo a “Fini” Lanusse en la causa por el escándalo del propofol
“Para mí era una residente brillante”. La frase aparece en una declaración incorporada recientemente al expediente que investiga a Delfina Lanusse y al anestesista Hernán Boveri por el presunto desvío de ampollas de...
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. “Para mí era una residente brillante”. La frase aparece en una declaración incorporada recientemente al expediente que investiga a Delfina Lanusse y al anestesista Hernán Boveri por el presunto desvío de ampollas de propofol del Hospital Italiano. , una anestesióloga de planta de 50 años que coordina la residencia de Anestesiología del hospital e integra el comité de carrera de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires, al ser consultada sobre el desempeño de “Fini” dentro del quirófano.
El testimonio contrasta con buena parte de las declaraciones que ya forman parte de la causa judicial. Hasta ahora, la investigación a cargo del juez Javier Sánchez Sarmiento y el fiscal Lucio Herrera acumulaba relatos de residentes y amigas que describieron a Lanusse en situaciones vinculadas al presunto consumo de propofol con su ex amante, Boveri, en su domicilio. Varias de esas testigos aseguraron haberla visto en estados compatibles con sedación.
Los detalles
Chantal “Tati” Leclercq, por ejemplo, declaró que en una oportunidad encontró a Lanusse “tirada en el piso, semiconsciente” en su departamento y que allí vio “jeringas y una ampolla de propofol”. , en cambio, sostuvo que nunca observó conductas erráticas ni signos de consumo durante el trabajo de “Fini” en quirófano. Declaró que compartió 51 procedimientos con Lanusse y afirmó: “Nunca jamás un problema, proactiva, con una mirada constante de lo que pasaba a su alrededor”.
“Para mí esto ha sido una enorme sorpresa, negativa por supuesto. Aclaro que yo solo tenía relación en lo profesional, no suelo participar de eventos sociales con el hospital, más allá de los meramente requeridos por cuestiones laborales”, agregó la médica, que además explicó que participaba en la formación y evaluación de residentes dentro del servicio de Anestesiología. La médica también aportó un dato sensible sobre el funcionamiento interno del servicio de Anestesiología y el circuito de medicamentos dentro del hospital Italiano.
Según dijo, los residentes estaban habilitados para retirar drogas de la farmacia y, a diferencia del fentanilo, la ketamina o la morfina, el propofol no requería receta. “Lo pedís al técnico y te lo trae”, sostuvo. La declaración no sólo aparece como un respaldo profesional a Lanusse.
Qué dicen los expertos
También aporta detalles sobre el sistema de control interno del hospital y el acceso a medicamentos dentro de la residencia médica. explicó ante la Justicia que los residentes podían retirar medicación desde el primer año y que el circuito variaba según la sustancia. Según describió, el uso de propofol dejaba distintos registros físicos y digitales.
“Si yo usé dos (ampollas de) propofol, al lado de eso escribo la cantidad de miligramos que utilicé”, explicó sobre la ficha anestésica que acompaña cada bandeja quirúrgica. También señaló que esos datos debían coincidir con la historia clínica electrónica y con la bomba de infusión utilizada durante los procedimientos. “En ese sentido, es muy difícil que exista una diferencia entre lo que me informa la bomba y lo que yo transcriba al papel de farmacia”, declaró.
Luego agregó que las bandejas regresaban al sector farmacia “con los sobrantes”, donde se realizaba el descarte. “Lo que utilicé tiene que coincidir con lo que entregó farmacia y el descarte. Matemáticamente tiene que resultar en cero”.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





