
Campesinos ven esperanza sobre las huellas del despojo paramilitar en hacienda colombiana
Esneyder Negrete Pueblo Nuevo (Colombia), 11 jul (EFE).- La hacienda La Palmira, un predio de casi 2.000 hect reas en el sur del departamento colombiano de C rdoba que durante a os estuvo ligado al paramilitarismo,...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Esneyder Negrete Pueblo Nuevo (Colombia), 11 jul (EFE). - La hacienda La Palmira, un predio de casi 2. 000 hect reas en el sur del departamento colombiano de C rdoba que durante a os estuvo ligado al paramilitarismo, volvi a manos del Estado para ser entregado a organizaciones campesinas, un proceso que resume una de las principales apuestas de la reforma agraria impulsada por el Gobierno de Gustavo Petro.
En un viaje de m s de dos horas desde el casco urbano del municipio de Pueblo Nuevo, polic as, funcionarios y campesinos avanzan por un camino de tierra hasta llegar a la vieja casa principal del predio donde el techo de zinc se ve oxidado, la pintura blanca apenas resiste el paso del tiempo y la maleza cubre los jardines de una hacienda donde el silencio parece haberse instalado hace a os. Sobre una mesa de madera reposa un mapa satelital de la finca, que tiene una extensi n similar a la de la isla caribe a de San Andr s y, a su lado, el director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Felipe Harman, lee la resoluci n que oficializa la recuperaci n del predio. Este tr mite administrativo representa para cerca de un centenar de familias campesinas la posibilidad de volver a una tierra que ya les hab a sido adjudicada y de la que nunca pudieron tomar posesi n.
Los detalles
La Palmira fue incluida en el Fondo para la Reparaci n de las V ctimas despu s de que el exjefe paramilitar Carlos Mario Jim nez, alias Macaco, la se alara entre los bienes entregados por las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y declarara que desde all se coordinaban operaciones armadas y financieras de ese grupo. Sin embargo, durante a os la hacienda permaneci en manos de particulares que la explotaban sin ser sus propietarios y sin que el Estado obtuviera recursos para reparar a las v ctimas. Para Harman, La Palmira simboliza una pol tica con un doble prop sito: convertir una antigua hacienda del paramilitarismo en tierra para campesinos y, al mismo tiempo, aportar recursos para reparar a las v ctimas del conflicto.
"Es una inversi n con dos prop sitos comunes en el Estado colombiano", resume. La ANT adjudic La Palmira a varias organizaciones campesinas en julio de 2025, pero acciones judiciales, disputas sobre la delimitaci n del terreno y denuncias de amenazas impidieron que los beneficiarios pudieran ocuparla. Por eso la ANT regres para recuperar el control de la propiedad, definir una servidumbre de paso por una finca vecina y garantizar el ingreso de las comunidades.
"Cintura hace rato que no ven a cosechando porque no ten a d nde", dice Santiago Manuel Arroyo Rivera, representante legal de la organizaci n campesina Ra ces de San Jos de Cintura, un corregimiento (aldea) de Pueblo Nuevo, cercano a La Palmira, mientras observa la inmensidad de los potreros donde espera sembrar junto con otras 97 familias. "Muchos campesinos est n buscando un pedazo de tierra para trabajar. La expectativa es grande porque queremos convertir esta zona en una despensa agr cola", afirma.
Qué dicen los expertos
Pero mientras decenas de familias esperan cultivar la hacienda, buena parte de sus casi 2. 000 hect reas permanecen pr cticamente improductivas. Durante el recorrido apenas se ven unos pocos animales que se pierden entre el verde intenso de la maleza que cubre los potreros.
"Hemos recorrido m s de 1. 100 hect reas y no encontramos mayor aprovechamiento distinto a unos pocos b falos y algunos caballos", asegura Harman, quien afirma que el siguiente paso ser garantizar condiciones de seguridad para los beneficiarios, despu s de denunciar supuestos hostigamientos y amenazas contra organizaciones campesinas de la zona. A menos de un mes de que concluya el Gobierno de Petro, el pr ximo 7 de agosto, La Palmira se ha convertido en una de las im genes de la reforma agraria que la Administraci n busca dejar como uno de sus principales legados, una pol tica que, seg n cifras oficiales, formaliz m s de 2,28 millones de hect reas, entreg 351.
000 e incorpor otras 806. 081 al Fondo de Tierras. Para las familias campesinas, la verdadera recuperaci n no empez con la firma de una resoluci n sino con la posibilidad de regresar a una tierra tomada durante a os por el miedo y el abandono y donde ahora esperan que vuelvan a crecer el ma z, el ame y el arroz.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





