
Cantando y bailando, así ha recibido Madrid a Bad Bunny: “Con ganas de perreo, pero sin entrada”
Bad BunnyCantando y bailando, así ha recibido Madrid a Bad Bunny: “Con ganas de perreo, pero sin entrada”Cientos de personas se han organizado para bailar y cantar este sábado las canciones del artista puertorriqueño...
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Bad BunnyCantando y bailando, así ha recibido Madrid a Bad Bunny: “Con ganas de perreo, pero sin entrada”Cientos de personas se han organizado para bailar y cantar este sábado las canciones del artista puertorriqueño fuera del estadio MetropolitanoAmbiente antes del concierto de Bad Bunny en el estadio Metropolitano de Madrid, este sábado. Claudio ÁlvarezLucía FrancoMadrid - 30 may 2026 - 20:10CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceEste sábado, a las afueras del estadio Metropolitano, en Madrid, había un poco de todo: fieles que conocen cada coma de cada canción de Bad Bunny y curiosos que prometen aprendérselas pronto. Entre unos y otros, una amplia gama de grises y una gran fiesta de música latina que, de la mano del artista puertorriqueño, ha aterrizado esta semana en la capital para quedarse los próximos 10 días, hasta el 15 de junio.
La fiebre por el cantante ha sido tal que incluso ha obligado a inventar una nueva localidad para el concierto: la F, la de fuera, la de la juventud precaria, la de quienes echaron cuentas y se dieron cuenta de que, con un salario que ronda entre los de su generación los 1. 300 euros de media (según el Instituto Nacional de Estadística en 2025) y unos alquileres que se van con facilidad por encima de los 800 euros (según el portal web Idealista), no era posible pagar los más de 100 euros que valen las entradas. Pero muchos de quienes no consiguieron entrada ni vendiendo un riñón en Ticketmaster no estaban dispuestos a perderse el evento social más importante desde que existe el FOMO, por sus siglas en inglés, Fear Of Missing Out, el miedo a perderse el evento del que todos hablan, de no estar donde hay que estar.
Los detalles
Ambiente antes del concierto de Bad Bunny en el estadio Metropolitano de Maddrid, este sábado. Claudio ÁlvarezMientras dentro del Riyadh Air Metropolitano 50. 000 personas buscaban su asiento a eso de las 19.
00 como quien entra al templo del reguetón, a las afueras, cientos de jóvenes montaban su propio concierto paralelo en el aparcamiento del recinto, en el madrileño barrio de San Blas. Gratis, con más sudor y con la cerveza más caliente, pero las mismas ganas acumuladas desde el jueves, cuando el artista llegó a la ciudad y el hotel Rosewood Villa Magna se convirtió en un campamento improvisado, un lugar para la ansiedad colectiva. Algunos hicieron turnos desde primera hora de la mañana con la esperanza de cruzarse aunque fuera unos segundos con Bad Bunny.
Otros decidieron dormir la noche del viernes en los alrededores del Metropolitano. Todo sacrificio es poco en esta religión. Pero incluso en el infierno del FOMO hay clases sociales.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





