Cardenal Omella: “El Papa expresa el anhelo de una ética compartida ante el caos del mundo”
Cardenal Omella: “El Papa expresa el anhelo de una ética compartida ante el caos del mundo”EntrevistaEl arzobispo de Barcelona asegura que “hay mucha gente que, sin ser creyente, admira la figura de León XIV a favor de...
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Cardenal Omella: “El Papa expresa el anhelo de una ética compartida ante el caos del mundo”EntrevistaEl arzobispo de Barcelona asegura que “hay mucha gente que, sin ser creyente, admira la figura de León XIV a favor de la paz y los derechos humanos”El cardenal Omella, de 80 años, es arzobispo de Barcelona desde 2015. Según fija el Código de Derecho Canónico, puso su cargo a disposición del Papa al cumplir los 75 Xavier Cervera Enric Juliana, Susana QuadradoMadrid, Barcelona 28/05/2026 06:00 Actualizado a 28/05/2026 06:23 El arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella (Teruel, 1945), ha sido entrevistado por La Vanguardia con motivo de la visita de León XIV a España. Un viaje que tendrá una fuerte incidencia interior y no poca proyección exterior.
León XIV acaba de publicar su primera encíclica, en la que la Inteligencia Artificial es una cuestión central. ¿En qué medida aportará nuevos contenidos a la visita a España? Esta encíclica es un alegato por la dignidad humana ante la Inteligencia Artificial.
Los detalles
Esto significa que la protección de la persona y de su dignidad será uno de los grandes hilos conductores de la propuesta del Papa. León XIV no es sólo la cabeza visible de la Iglesia católica sino, posiblemente, la personalidad internacional que hoy expresa con mayor claridad un contrapunto al caos mundial. Por lo tanto, la visita a España adquiere un fuerte carácter internacional.
Sí, es un referente moral ante asuntos que causan una gran inquietud a escala europea y universal, como el respeto a la persona humana: las guerras, las migraciones, el acceso a la vivienda… Asuntos difíciles de afrontar en un momento en que gran parte de la sociedad está decepcionada con la política. Ahí aparece el peligro del populismo, el peligro de buscar respuestas que no valoren la persona, la ética o la solidaridad. Valores que no son exclusivamente cristianos, pero que el cristianismo inspira.
A eso hemos de volver. El Papa está representando ese anhelo, el valor de las personas, el del pobre, el del indigente, el del excluido. “El Estado tiene que ayudar a solucionar los problemas, no a crearlos.
Qué dicen los expertos
conviene rebajar la tensión por el bien común”Da la impresión de que la Iglesia católica en estos momentos y el Papa, además de predicar el Evangelio, busca también expandir la ética cristiana como una ética para los nuevos tiempos, incluso para los no creyentes. Puede entenderse así. Me he encontrado y me encuentro con mucha gente que no es practicante, o que no es creyente, que admira la figura del Papa por ese posicionamiento tan claro a favor de la paz y de los derechos humanos.
Recordemos que es agustino, y a San Agustín también le tocó vivir tiempos difíciles. Ante la caída del Imperio Romano, Agustín de Hipona respondió con esa ciudad nueva que él proclamaba: la ciudad de Dios. Bajando un poco más a tierra...
¡No estábamos en el cielo! El Papa está en la Tierra también (risas).
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





