
Casa Antonio, la barra de Malasaña que preserva la esencia del Madrid de principios del siglo XX
GastronomíaCasa Antonio, la barra de Malasaña que preserva la esencia del Madrid de principios del siglo XXJavier López Merino compró el histórico local hace una década y tiene como especialidad la tortilla, los callos...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. GastronomíaCasa Antonio, la barra de Malasaña que preserva la esencia del Madrid de principios del siglo XXJavier López Merino compró el histórico local hace una década y tiene como especialidad la tortilla, los callos y las empanadas argentinas Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarJavier López, propietario de Casa Antonio. JOSÉ MARÍA PRESASIñaki DomínguezActualizado Jueves, 2 julio 2026 - 00:09En la calle Quiñones 11, muy cerca de la Plaza de las Comendadoras, se encuentra Casa Antonio, taberna regentada por Javier López Merino, nativo del barrio de Chueca que vino al mundo en 1963. Aunque lleva unos 10 años al mando del bar, ya cuenta con antecedentes hosteleros en su familia: su abuelo llevaba el Café Castilla en la Plaza del Rey.
"El Café Castilla era una especie de Café Gijón, aunque no tan famoso", comentaba él. "Me contaba mi abuelo que Valle-Inclán o Jardiel Poncela lo frecuentaban. Se dice que ahí detuvieron a un anarquista que había cometido algún acto terrorista".
Los detalles
Javi es hijo de madre soltera y se crio con su abuelo en Chueca, como ya comentamos. A finales de los 70 y principios de los 80, el barrio estaba muy degradado; la heroína hacía estragos y la zona se había convertido en una especie de gueto, a pesar de estar ubicado en el centro de la ciudad. Los amigos de Javi que llegaban al lugar se bajaban en la entonces estación de José Antonio (hoy Gran Vía), al tener miedo de salir en Chueca.
Como comenta Javi: "Había más peligro en Chueca que en el Dos de Mayo, que también tenía lo suyo". Entre otras cosas, nuestro protagonista conoció la noche malasañera de los 80. En esos años, cuando Javi era tan solo un chaval y andaba con sus amigos en Barceló, gente de la Joven Guardia Roja trataba de convencerlos para que se adhiriese a su causa.
Uno de ellos acabó por hacerse rocker. "Se convirtió en uno de los tíos más malos del King Creole (local en calle San Vicente Ferrer)", comenta. "Era el jefe de los rockers".
Qué dicen los expertos
Javi trabajó 32 años en la Opel como recepcionista. Como consecuencia de la crisis del 2008, el futuro hostelero negoció su salida de la empresa, tras lo cual decidió abrir un bar con el dinero que recibió como compensación laboral, ya en 2016. Los dueños de Casa Antonio son quienes lo regentaron previamente: Antonio e Inés.
El primero había sido taxista, aunque falleció. Antes de hacerse Javi con el local, el lugar era una casa de comidas donde se jugaba a las cartas por la tarde. Javi cuenta con un documento institucional de 1903 que habla de Casa Antonio como "un local destinado al despacho de vinos al pormenor".
Se trata de una licencia de reapertura. Javi no sabe exactamente el año en que la tasca comenzó a operar, aunque infiere, naturalmente, que su actividad se retrotrae al siglo XIX. Curiosamente, Miau (1888), la famosa novela de Benito Pérez Galdós, transcurre en el mismo edificio del que forma parte Casa Antonio.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





