
Cinco años después del 11-J en Cuba: "Las protestas no han podido quebrar al estado represor, pero el estado tampoco ha podido quebrar las protestas"
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July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. AméricaCinco años después del 11-J en Cuba: "Las protestas no han podido quebrar al estado represor, pero el estado tampoco ha podido quebrar las protestas"Cuba se enfrenta a una de las peores crisis de su historia: "No somos seres humanos, estamos en el estado más triste de la vida. Ni comida ni trabajo ni dinero", explica una madre cubana durante las protestas por los apagones Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 7 comentariosUn hombre que lleva una camiseta con la bandera estadounidense transporta piezas de bicicleta en La Habana. Ramón EspinosaAp Daniel Lozano CaracasCaracasActualizado Viernes, 10 julio 2026 - 22:27"Vamos a morir la mitad, pero la otra mitad va a vivir en paz (en caso de rebelión)", acuñó una madre cubana durante una de las múltiples protestas en los interminables apagones eléctricos de las noches cubanas, mientras sonaban cacerolas al ritmo de la desesperanza.
"Los niños están sin comer, sin ir a la escuela, estamos desesperados. Las mujeres ya hemos bajado 20 libras (10 kilos) y de los nervios estamos muy mal porque no tenemos cómo sustentar a los niños. Y los hombres en las casas sin trabajo.
Los detalles
No somos seres humanos, estamos en el estado más triste de la vida. Ni comida ni trabajo ni dinero", sentenció la mujer en un documento audiovisual que se hizo viral en pocas horas en las redes sociales caribeñas. Sólo con un testimonio tan desgarrador como el de esta madre cubana se puede comprender cuál es la situación de la isla cinco años después de la rebelión popular del 11-J, que pulverizó el falso adagio de que el pueblo cubano apoyaba a la dictadura castrista.
Tanto miedo le tiene el Gobierno de Miguel Díaz-Canel a esta fecha que ha multiplicado la represión en las semanas previas y mantiene un marcaje severo contra disidentes y opositores más destacados. La seguridad del Estado no ha dudado en hostigar y fustigar no sólo a las cabezas más visibles de la disidencia interna que se mantienen en libertad, también a líderes que como Luis Manuel Otero Alcántara están en prisión. El cabecilla del Movimiento San Isidro fue detenido de forma ilegal cuando el 11 de julio de 2021 acudía al llamamiento popular en el Malecón habanero.
Gracias a las redes sociales, los cubanos sabían que la mecha se había prendido en distintos puntos del país, desde Santo Antonio de los Baños hasta Santiago de Cuba. Pero al cotizado artista ni siquiera le dejaron sumarse a la manifestación, le detuvieron antes de llegar, como en la película de Steven Spielberg Minority Report, donde un cuerpo especializado de Policía capturaba a los supuestos criminales antes de cometer el delito. El régimen cubano ha tratado con máxima dureza a Otero Alcántara durante sus cinco años en prisión hasta que el martes pasado, con la pena ya cumplida, lo sacaron de la cárcel.
Carismático, joven, afrocubano, reconocido entre las clases populares, demasiado peligroso para el establishment.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





