
Cómo afrontar la reacción contra la IA
Los avances en inteligencia artificial llevan mucho tiempo aterrorizando a los expertos en tecnología. Últimamente, los votantes también están sintiendo esa angustia. La IA es impopular en Occidente y está ganando...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Los avances en inteligencia artificial llevan mucho tiempo aterrorizando a los expertos en tecnología. Últimamente, los votantes también están sintiendo esa angustia. La IA es impopular en Occidente y está ganando protagonismo en la agenda política.
Las disputas más encarnizadas hasta la fecha se han producido en Estados Unidos, donde las protestas contra los centros de datos han echado por tierra proyectos por valor de casi 100. 000 millones de dólares, los megadonantes enfrentados en el ámbito de la IA acaban de invertir decenas de millones en una carrera por el Congreso en Manhattan y alrededor del 40% de los votantes afirma en las encuestas que quiere que se prohíba la IA en la mayoría de los sectores. Pero las disputas están surgiendo también en otros lugares: tras el reciente aumento de los beneficios de los fabricantes de chips, los trabajadores de Samsung en Corea del Sur amenazaron con una huelga para conseguir pagos extraordinarios.
Los detalles
La reacción negativa no ha hecho más que empezar, porque la tecnología tampoco ha hecho más que empezar. El débil candidato a primer ministro británico, Andy Burnham, apenas ha dicho una palabra sobre la IA. Incluso los estadounidenses siguen situándola en el puesto 29 de entre 39 temas electorales.
Esto está destinado a cambiar, y las disputas en torno a los centros de datos ofrecen un indicio de las luchas que se avecinan. Estos edificios suscitan una hostilidad que va mucho más allá del típico “no en mi patio trasero” (NIMBY). Son más los estadounidenses que dicen que preferirían tener un reactor nuclear al lado que un centro de datos.
Incluso los planes para construir uno en el desierto de Utah se han topado con una oposición apasionada. Es cierto que los centros de datos pueden ser feos. Pero la oposición refleja la reputación de esta tecnología.
Qué dicen los expertos
Los responsables del sector de la IA llevan años advirtiendo de un inminente “apocalipsis laboral” y del peligro de que un supervirus creado por la IA provoque la extinción de la humanidad. Los detractores de los centros de datos creen, por diversas razones, que están protegiendo el medio ambiente, salvaguardando puestos de trabajo y salvando a la especie —y no están del todo equivocados—. Sin embargo, esta reacción es en sí misma peligrosa.
La IA promete cambiar el mundo para mejor, al igual que lo hicieron la electricidad o la máquina de vapor. No hace mucho, el problema que definía la época en el mundo rico era el estancamiento del crecimiento económico y el populismo que este desencadenaba. Ahora se dispone de una tecnología que podría impulsar un aumento de la productividad y los ingresos, ayudar a encontrar curas para enfermedades incurables y mejorar todo, desde la educación hasta las tecnologías verdes.
Todo esto podría perderse si los países privan a la tecnología de la potencia de cálculo necesaria o la regulan hasta dejarla inservible. Fíjense en la investigación sobre las vacunas de ARNm, que se ha visto frenada tras una reacción negativa durante la pandemia de la COVID-19. También son preocupantes los escenarios en los que algunos países ceden ante la ira popular, mientras que otros siguen adelante.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




