
Cómo masacrar a 200.000 personas en pocos minutos: cuando Estados Unidos puso a prueba su poder nuclear y lo mantuvo en secreto
Kenneth Bainbridge, el físico que oficiaba como director científico de la prueba, hizo silencio para esperar. El sonido del estallido tenía que atravesar nueve kilómetros desde la Zona Cero. Tardó cuarenta segundos en...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Kenneth Bainbridge, el físico que oficiaba como director científico de la prueba, hizo silencio para esperar. El sonido del estallido tenía que atravesar nueve kilómetros desde la Zona Cero. Tardó cuarenta segundos en recorrer esa distancia y, cuando Bainbridge por fin lo escuchó, se dio vuelta para hablarle a su jefe y le dijo: “Ahora somos unos verdaderos hijos de puta”.
Robert Oppenheimer, responsable científico del Proyecto Manhattan, citó en ese momento una línea del Bhagavad Gita, texto sagrado del hinduismo: “Me he convertido en muerte, el destructor de mundos”. Años después, Oppenheimer reconocería que las palabras de Bainbridge eran mucho más atinadas que las suyas. Eran las 5:30 de la mañana del lunes 16 de julio de 1945, hace exactamente 81 años.
Los detalles
Los científicos estaban en el paraje Álamo Gordo, en medio del desierto de la Jornada del Muerto, Nuevo México. Los conquistadores españoles habían llamado así a ese rincón seco y enorme, por la dificultad extrema que les representaba el terreno. El nombre, ese día, empezaría a significar otra cosa.
Pruebas para lograr matarLa historia de la bomba atómica empieza en un laboratorio de Berlín en 1938. La física austríaca Lise Meitner, que había huido del régimen nazi hacia Estocolmo, y Otto Robert Frisch describieron el fenómeno de la fisión nuclear observado por Otto Hahn: la posibilidad de dividir el núcleo de un átomo y liberar una cantidad de energía hasta entonces impensable. La noticia llegó a Estados Unidos en enero de 1939 y desató una alarma que se convertiría en una carrera geopolítica.
El miedo era concreto: Alemania estaba trabajando en lo mismo. Einstein, consultado por el presidente Roosevelt, respondió con una carta en la que le aconsejó desarrollar una bomba atómica antes de que los nazis lo hicieran. En 1942, ese objetivo pasó a manos del Ejército y nació el Proyecto Manhattan, liderado por Oppenheimer y supervisado militarmente por el general Leslie Groves.
Qué dicen los expertos
Se montaron instalaciones secretas en Los Álamos, Nuevo México. Miles de científicos, ingenieros y trabajadores se incorporaron al proyecto bajo el más estricto secreto. Muchos de ellos incluso no sabían exactamente para qué trabajaban.
El desafío principal era técnico: obtener plutonio puro en cantidades suficientes para alimentar una reacción en cadena. El plutonio-239 no se encuentra en la naturaleza más que en trazas. Había que producirlo a partir de uranio en reactores nucleares, proceso que se había logrado por primera vez en 1942.
El plutonio se procesó en la planta secreta de Hanford, en Washington, y se entregó al laboratorio de Los Álamos el 5 de febrero de 1945, unos cinco meses antes de la prueba definitiva. Pero había un problema. El plutonio obtenido a través del reactor venía contaminado con un isótopo adicional que hacía inviable el diseño de bomba más simple, el llamado “de cañón”, donde dos masas de material fisionable se disparan una contra la otra.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





