
“Cómo perdí, amigo”: el prontuario de Germán Pucheta, el delincuente de La Matanza prófugo por asaltar a un empresario
La semana pasada, los detectives de la Comisaría 5° de San Alberto de la Policía Bonaerense en La Matanza persiguieron a un hombre a bordo de un Volkswagen Nivus gris. El hombre al volante se había negado a...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. La semana pasada, los detectives de la Comisaría 5° de San Alberto de la Policía Bonaerense en La Matanza persiguieron a un hombre a bordo de un Volkswagen Nivus gris. El hombre al volante se había negado a identificarse en un control vehicular de rutina. Lejos de entregar su DNI, el conductor, vestido con boina y pañuelo al cuello, aceleró.
Lejos de rendirse, dejó el Nivus y corrió. Los policías no tardaron en cruzarlo a pie. Lo palparon antes de esposarlo.
Los detalles
Descubrieron que, bajo la campera inflable, llevaba puesto un chaleco antibalas con una insignia de la Policía Bonaerense, junto a una pistola Bersa 9 milímetros con la numeración limada. Llevaba también un cargador extensible en el bolsillo. En el auto, ocultaba 44 balas.
Hasta aquí, nada del otro mundo, otro delincuente en vivo en la zona oeste. Pero había más en ese auto. Los detectives se sorprendieron ante el surtido de documentos DNI de diferentes personas, junto a tarjetas de crédito y débito y una llave de auto suelta.
Esa llave no era del Nivus; le correspondía a un Toyota. Las patentes atornilladas al Nivus no le correspondían al auto tampoco. En el baúl, curiosamente, se encontraron dos patentes más.
Qué dicen los expertos
La patente atornillada, se descubrió, le correspondía a un Toyota Corolla robado el 25 de marzo de este año durante una entradera en Morón. Un chequeo de la numeración visible en los cristales del Nivus reveló que las patentes ocultas en baúl le correspondían a ese auto. Había sido robado también, en un hecho denunciado dos días antes del arresto del hombre de la boina en la Comisaría 1° de San Justo.
“Cómo perdí, amigo”, se lamentó el hombre de la boina mientras los policías se lo llevaban. Los investigadores descubrieron su nombre también. Se trataba de Germán David Pucheta, con un domicilio en Villa Luzuriaga.
Terminó con una causa en su contra a cargo de la UFI N°6 de La Matanza, por los delitos de tenencia ilegal de arma y encubrimiento, otra raya más en el proverbial tigre. Pucheta tenía una historia en el mundo criminal, larga y triste. “Un viejo chorro, de esos que no aprenden”, lo definió un investigador en torno al caso.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.



