Cómo Rusia segó la vida de un mercado centenario de Kyiv
Cómo Rusia segó la vida de un mercado centenario de KyivGuerra en EuropaEl temor de los habitantes de la capital ucraniana aumenta frente a la amenaza de Moscú de intensificar los ataquesLos puestos ambulantes de frutas...
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Cómo Rusia segó la vida de un mercado centenario de KyivGuerra en EuropaEl temor de los habitantes de la capital ucraniana aumenta frente a la amenaza de Moscú de intensificar los ataquesLos puestos ambulantes de frutas y verduras han regresado a los alrededores de la estación de metro de Lukianivskyi, donde un bullicioso mercado fue alcanzado por Rusia el 24 de mayo Roman Pilipey / Catalina Gómez ÁngelKyiv. Servicio especial 31/05/2026 06:00 “Por favor firme la petición para la reparación del mercado de Lukianivskyi”, se lee en los carteles que sostienen varias mujeres. A sus espaldas quedan los hierros y techos quemados de lo que hasta en la madrugada del pasado domingo fue uno de los mercados más antiguos de Kyiv, dicen que se remonta a hace 120 años.
“Llevo más de cuatro años viviendo con miedo a los misiles, a perderlo todo. Y ya no nos queda nada”, dice Marina, que destaca entre el resto de mujeres por su chaqueta de lana amarilla. Desde hace 25 años tiene, o tenía, un pequeño local de verduras y frutas.
Los detalles
Pero los misiles con los que Rusia atacó esta parte de la ciudad - tal vez el sector más golpeado de Kyiv desde el comienzo de la invasión rusa a gran escala-, alcanzaron y prendieron fuego no solo al mercado sino también a las casas de toda la calle, a un centro comercial y los bloques de viviendas de enfrente donde cuelga un gran cartel. La pancarta muestra a una mujer con una espada como símbolo de la libertad que sobresale de entre edificios en llamas y combates: ”#Freedomwar” (guerra de la libertad, en inglés), se lee. En cuatro años de guerraEl bombardeo contra Lukianivskyi se considera ataque más grande a KyivIrónicamente este cartel es de lo poco que quedó intacto del que se considera el ataque más grande a Kyiv, que lleva ya más de cuatro años azotada por los misiles y los drones.
Ninguna otra capital europea había sido atacada con tanta intensidad y por tanto tiempo desde la Segunda Guerra Mundial. En las aceras todavía permanecen varios coches calcinados y muchos de los cristales rotos de la estación de metro que lleva el mismo nombre. Las explosiones fueron tan duras que quienes se resguardaban en las profundidades del metro sintieron el crujir de la tierra.
Hoy todo está tapado con lamas de madera, como muchas otras ventanas del distrito y del resto de Kyiv. Muchos otros barrios, algunos en el corazón de la ciudad como el histórico Podil, también fueron alcanzados y dejaron decenas de heridos, tres muertos, cientos de viviendas y negocios afectados, las calles llenas de escombros y la población llena de incertidumbre. “Llevo sin dormir desde entonces, me dominan las emociones”, confiesa Marina que vive cerca del mercado y que, desde uno de los corredores de su casa, sentía como caían los misiles en este sector donde también están ubicadas las instalaciones de lo que históricamente fue la fábrica Artem, una las empresas estatales de la industria de defensa más importante del país y cuya fachada también fue dañada.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





