
Cómo una pintura del siglo XVII pudo adelantarse 4 siglos a un descubrimiento sobre comportamiento animal
Una pintura de 1611 ya mostraba una escena compatible con un comportamiento que la ciencia documentó de forma directa hace poco: un murciélago nóctulo gigante que captura un ave canora migratoria en pleno vuelo. El...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Una pintura de 1611 ya mostraba una escena compatible con un comportamiento que la ciencia documentó de forma directa hace poco: un murciélago nóctulo gigante que captura un ave canora migratoria en pleno vuelo. El hallazgo sugiere que una obra de Jan Brueghel el Viejo pudo conservar una observación ecológica muy anterior a la investigación moderna. El estudio arribó a que la pintura Air representa a un murciélago del género Nyctalus con un ave pequeña en la boca mientras vuela.
Según los autores, esa escena coincide con la depredación de aves migratorias atribuida al nóctulo gigante, aunque la imagen no prueba por sí sola una observación directa del pintor. Un estudio publicado en PNAS sostiene que se muestra una “interacción que fue representada hace más de cuatro siglos“. Según se detalla en el trabajo, la especificidad de la escena “sugiere cierta familiaridad del artista con este comportamiento en el nóctulo gigante”.
Los detalles
La obra Air, conservada en el Musée des Beaux-Arts de Lyon, reúne más de 60 especies de aves y varios murciélagos. Al menos cuatro individuos se distinguen en la composición, y uno aparece en vuelo con un ave pequeña en la boca. Los autores señalan que ese ejemplar se identifica sin ambigüedad a nivel de género como un Nyctalus y que, por tamaño y por la conducta representada, la imagen resulta muy compatible con Nyctalus lasiopterus, el murciélago más grande de Europa.
Cómo la ciencia confirmó que este murciélago caza aves migratoriasLa relevancia de la escena depende de un dato reciente: la depredación de aves por el nóctulo gigante solo se describió de forma directa hace poco. Según PNAS, esa conclusión se apoyó en dos décadas de indicios acumulados. Los primeros estudios hallaron plumas de aves paseriformes en heces de estos murciélagos, y los restos aumentaban en los periodos de máxima migración.
Después, la secuenciación de ADN permitió identificar especies a partir de restos biológicos y mostró que la dieta del nóctulo gigante incluía más de 30 especies de aves, casi todas migratorias nocturnas. La prueba directa llegó con etiquetas tridimensionales ultraligeras de seguimiento biológico, monitoreo acústico, de altitud y de movimiento, además de confirmación molecular de restos de presas. El trabajo atribuye a esa combinación la demostración de que estos murciélagos capturan aves migratorias a gran altura, valiéndose también de la ecolocación, el sistema con el que se orientan y detectan objetos mediante sonidos.
Qué dicen los expertos
A la luz de esos antecedentes, la escena pintada en 1611 adquiere otro peso. Según el estudio, “aunque la imagen podría no constituir una prueba científica de la observación directa de este comportamiento por parte del artista, sí representa una escena coherente con la descripción reciente del fenómeno”. Por qué una pintura del siglo XVII puede aportar datos a la ecologíaPara sostener la identificación, los autores describen rasgos morfológicos precisos del animal pintado: orejas cortas, anchas y redondeadas, alas largas y estrechas, y un pelaje pardo o rojizo uniforme que encaja con el género Nyctalus.
La cabeza robusta y la proporción entre el murciélago y la presa acercan más la imagen al nóctulo gigante que al nóctulo común, aunque el estudio admite que “el murciélago representado también podría corresponder, de manera plausible, a un nóctulo común”. Los investigadores compararon además la escena con la conducta documentada hoy en la especie. Según PNAS, cuando el nóctulo gigante captura un ave en vuelo, la sujeta y la muerde de forma repetida en el aire, y “la pintura parece mostrar la fase inicial de ese comportamiento”.
El trabajo señala que Brueghel pasó tiempo en Italia, donde la especie está presente, aunque considera improbable que hubiera presenciado la caza de noche. También plantea que pudo basarse en información indirecta o introducir cierta licencia artística, lo que obliga a interpretar con cuidado una pintura alegórica. Esa cautela forma parte del argumento central.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





