
Colombia elige presidente sin debates: los favoritos apuestan por redes y espacios con menos margen para el error
El 31 de mayo los colombianos podrán votar por el candidato que consideran debe ocupar el cargo más importante en el país y ocupar la Casa de Nariño desde el 7 de agosto, fecha en la que se llevará a cabo la posesión...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. El 31 de mayo los colombianos podrán votar por el candidato que consideran debe ocupar el cargo más importante en el país y ocupar la Casa de Nariño desde el 7 de agosto, fecha en la que se llevará a cabo la posesión del nuevo Presidente de la República. Las últimas encuestas que se han publicado sobre la intención de voto que tendrían los colombianos para la primera vuelta muestran a Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia como los aspirantes que tienen más opciones de ganar en los comicios. Estos candidatos tienen un aspecto en común durante lo que ha sido la campaña presidencial, han sido los que a menos espacios de debate han asistido en los últimos meses.
Entre los tres, Paloma Valencia fue la que más expuso en debates sus propuestas de campaña, pero se ausentó de varios eventos luego de que sus principales competidores descartaron participar de los mismos; Abelardo de la Espriella asistió a contados espacios de discusión, mientras que Iván Cepeda se alejó por completo de estos escenarios, aunque en su momento retó a sus rivales a participar de un diálogo público con reglas establecidas. Unas elecciones sin debates previos En diálogo con Infobae Colombia, el docente de la facultad de estudios jurídicos, políticos e internacionales de la Universidad de la Sabana Cristian Rojas habló sobre el panorama, alejado de los debates, en el que se llevarán a cabo los comicios del 31 de mayo. En primer lugar, recordó lo que representaba un espacio en televisión para las campañas presidenciales en las anteriores elecciones.
Los detalles
“Los debates en televisión eran muy importantes para los candidatos a la presidencia porque sus campañas se basaban en recorrer el país, llenar plazas, reunirse con líderes locales, regionales y tratar de llegar a la mayor cantidad de gente posible en ese formato. Cuando aparece la televisión, era la oportunidad de comunicar masivamente”. Rojas explicó que, a pesar de que actualmente este medio es utilizado por la mayoría de candidatos para promocionar su campaña, en el pasado era una de las pocas opciones que existían para hablarle directamente a los electores.
“También puede haber propaganda en televisión, por supuesto, pero para ellos era muy importante ese momento de encuentro con los otros para poder diferenciarse, era poder poner a su rival en un escenario en el que serían expuestas sus debilidades, pero principalmente porque se llegaba a muchísima gente”. A diferencia de lo que pasaba hace unos años, en la actualidad la televisión no es el único medio en el que los electores pueden hablar de sus ideas, a esto se suma que en redes sociales pueden disminuir el margen de error que se expande durante las discusiones en vivo. “Eso ya no es así, porque los candidatos están en la posibilidad de llegar al público de forma masiva a cada ciudadano a partir del uso de redes sociales, de pauta que le llega a cada persona a su teléfono, de participar también en espacios de televisión, pero que sean más cómodos y que después ellos puedan replicar en sus redes, las que más les gustaron, donde se ven más sólidos, difundirlo y no correr riesgos”.
Por último, el experto habló de la inseguridad que demuestran tener las campañas con la decisión de no asistir a debates y la falta de confianza que esto puede generar sobre cómo van a afrontar un hipotético mandato estos candidatos. “Hoy las campañas no ven la necesidad de los debates en televisión. Lo que sí ven es el riesgo y prefieren entonces otros mecanismos para llegar a su público.
Hay que decir que eso pasa especialmente con aquellos candidatos que ven la ventaja, porque no son sólidos en algunos temas de argumentación o no confían en su puesta en escena y entonces prefieren ambientes más controlados, porque como digo, no van a necesitar de la televisión para poder llegar a todos los ciudadanos”.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




