Comerciante en Bogotá denunció amenazas luego de que se endeudara con diez ‘gota a gota’: “Me sobregiré con más de uno”
Un comerciante de Bogotá denunció que quedó endeudado con 10 prestamistas ‘gota a gota’ para comprar una fábrica de empanadas y ahora teme por su vida porque, según relató a Blu Radio y al Ojo de la Noche de Noticias...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Un comerciante de Bogotá denunció que quedó endeudado con 10 prestamistas ‘gota a gota’ para comprar una fábrica de empanadas y ahora teme por su vida porque, según relató a Blu Radio y al Ojo de la Noche de Noticias Caracol, las amenazas también alcanzaron a su madre y a su hija menor de edad, mientras su negocio permanece paralizado. El caso ocurrió en la localidad de Fontibón, en el occidente de la capital de la República, y ya dejó a la fábrica cerrada desde hace 10 días, según contó el afectado. El comerciante aseguró que algunos cobradores le impidieron abrir hasta ponerse al día con intereses del 20%.
“Y en esos diez días he tenido múltiples amenazas de todo, de todo, de todo horror. Me mandan fotos que esta rata... Y ellos dicen que yo les dije que me declaré en quiebra y ellos dicen que no, que ello no les importa, que los intereses siguen corriendo”, dijo el comerciante.
Los detalles
De acuerdo con su testimonio, la deuda total llegó a cerca de 20 millones de pesos después de pedir varios préstamos de montos distintos. Dijo que algunos fueron de $300. 000, y varios oscilaron entre 2 y 5 millones de pesos.
“Yo inicialmente a ellos les debo 20 millones de pesos, pero no a uno solo, a más de uno le debo. O sea, me sobregiré con más de uno”, afirmó el comerciante a Noticias Caracol. El comerciante acudió a esos préstamos para comprar una fábrica de empanadas que consideraba rentable.
En su relato explicó que alquiló la fábrica por $30 millones y que, con el dinero prestado, la llevó a un valor cercano a $50 millones. “Igual la fábrica yo la había comprado. Yo alquilé esa fábrica por un monto de treinta millones de pesos y con lo que ellos me prestaron yo la puse a valorizar más o menos en $50 millones.
Qué dicen los expertos
O sea, la fábrica es grande, pero en este momento no estoy ni laborando en la fábrica, ni la puedo abrir ni me la dejan vender”, dijo a Noticias Caracol. El hombre atribuyó la crisis al manejo de las deudas. “No supe mantener las cosas como eran”, dijo al mismo medio.
La presión, según describió, se agravó porque no enfrenta a un solo cobrador, sino a varios que reaccionan al mismo tiempo cuando intenta pagar. “Si llego y le doy al uno, abro la fábrica y le doy al uno, se me vienen los otros encima y el problema va a ser peor”, contó a Blu Radio. En otra declaración resumió ese mecanismo así: “Los otros se enteran porque como es una cadena, entonces ellos, ellos de una vez ya están coordinados”.
Ese punto responde al núcleo del caso: el comerciante asegura que no ha podido salir de la deuda porque cualquier pago parcial activa nuevas presiones de los otros nueve prestamistas. Según su relato, esa dinámica le impide trabajar, negociar y ordenar sus cuentas. El hombre afirmó al Ojo de la Noche de Noticias Caracol que recibe intimidaciones todos los días.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




