
Compró snacks por USD 8 en el trabajo, el sistema falló y lo despidieron: el drama detrás de un error inexplicable
Nick Nabozny, ex operario de Ford de 38 años, reclama ser reincorporado tras haber sido despedido en abril por un presunto robo de aperitivos por menos de USD 8. El caso puso bajo la lupa el funcionamiento de quioscos...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Nick Nabozny, ex operario de Ford de 38 años, reclama ser reincorporado tras haber sido despedido en abril por un presunto robo de aperitivos por menos de USD 8. El caso puso bajo la lupa el funcionamiento de quioscos de autoservicio operados por Aramark y se conoció después de que otros empleados de la misma planta en Michigan fueran restituidos tras investigaciones internas que los exoneraron. Según Detroit Free Press, diario de Detroit, al menos tres trabajadores de la planta de ensamblaje de Michigan que habían sido desvinculados por supuestos robos de refrigerios ya los readmitieron después de revisar los hechos y determinar que la acusación no correspondía.
Nabozny, por su parte, sostuvo que en su propia división detectó al menos otros cuatro casos de compañeros despedidos por imputaciones similares. Según New York Post, diario estadounidense, Nabozny afirmó que la pérdida del empleo lo dejó al límite en términos económicos. Contó que retiró fondos de su plan 401(k) y recibió cerca de USD 78.
Los detalles
000 —después de impuestos y penalizaciones— para sostener a su esposa y a sus dos hijos pequeños mientras espera una definición de la empresa y del sindicato. “No siento odio hacia Ford Motor Company ni hacia el sindicato”, dijo el miércoles al medio. “Solo quiero que hagan lo correcto”.
El exempleado aseguró que, varios meses después del despido, seguía sin trabajo pese a haber acumulado casi nueve años en la compañía y mantener, según relató, una asistencia “impecable”. También cuestionó el desempeño de su representante sindical y lo acusó de no haber respaldado su situación desde el inicio. “Mi representante sindical debería haber defendido su postura y haber cumplido con su deber”, dijo.
“Nunca debieron haberme dejado ir”. Nabozny relató que el hecho ocurrió al término de un turno con horas extras, cuando se detuvo en el mercado de autoservicio dentro de la planta. Según su versión, tomó Doritos y galletas Ritz con queso, y antes había agarrado una chocolatina Milky Way, revisó sus ingredientes y la devolvió al estante.
Qué dicen los expertos
“Las imágenes de vigilancia me muestran hablando con alguien y, cuando terminé de hablar, me muestran cogiendo una chocolatina Milky Way de la estantería, mirando los ingredientes y volviéndola a dejar en su sitio”, declaró al diario. Luego describió la secuencia que, siempre según su testimonio, demostraría que intentó pagar los productos. “Tomé dos bocadillos diferentes: Doritos y galletas Ritz con queso.
Luego, se ve cómo voy al quiosco y escaneo esos dos artículos. Se ve cómo saco mi tarjeta de débito del bolsillo, la paso por el lector y espero a que se registre”. Más de dos semanas después —tras volver de un viaje familiar a Honduras—, contó que recibió la orden de presentarse en la oficina laboral de Ford.
En ese encuentro, según relató, su representante sindical le dijo que la empresa buscaba despedirlo por robo. “Me dijo: ‘Esto no está bien. La empresa quiere despedirte’”, recordó.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




