
Costa Rica detecta por primera vez un virus en garrapatas que no había sido identificado en Centroamérica
La identificación reciente del Jingmen tick virus en garrapatas de la zona de Valle La Estrella, provincia de Limón, constituye el primer registro documentado de este microorganismo tanto en Costa Rica como en...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. La identificación reciente del Jingmen tick virus en garrapatas de la zona de Valle La Estrella, provincia de Limón, constituye el primer registro documentado de este microorganismo tanto en Costa Rica como en Centroamérica. El hallazgo, divulgado en junio de 2026, abre una línea de vigilancia nueva, ya que la ciencia desconoce si el virus detectado en el país puede causar enfermedad en personas o animales y cómo circula en el territorio. El estudio, liderado por la Universidad de Costa Rica, detectó el virus en la especie Amblyomma mixtum, una de las garrapatas que más pica a las personas en la región.
Las garrapatas positivas procedían exclusivamente de caballos, mientras que las recolectadas directamente de la vegetación de los potreros no presentaron el patógeno. Entre octubre de 2023 y mayo de 2024, el equipo analizó 97 muestras recolectadas en esa área. El equipo responsable del hallazgo subrayó que no existe evidencia de que el Jingmen tick virus esté produciendo enfermedad en personas ni en animales en Costa Rica.
Los detalles
Tampoco hay, por el momento, una prueba diagnóstica disponible fuera de la PCR utilizada en la investigación. La viróloga Tatiana Murillo Corrales señaló que este registro corresponde específicamente a la especie Amblyomma mixtum tanto en Costa Rica como en Centroamérica. Destacó que, hasta este estudio, la información disponible sobre garrapatas en la región se limitaba a bacterias, por lo que la detección del Jingmen tick virus amplía el conocimiento sobre los agentes que pueden portar estos artrópodos.
El virus solo apareció en garrapatas que parasitaban caballosEl estudio no incluyó análisis de sangre de los caballos, por lo que no es posible asegurar si estos estaban infectados o si desarrollaron síntomas. La única hipótesis planteada por el equipo es que los equinos podrían tener alguna función en el ciclo de transmisión, aunque aún no se sabe si actúan como hospederos principales o accidentales. Murillo explicó que la detección únicamente en garrapatas tomadas de caballos y no en las de la vegetación, pese a compartir el mismo potrero, sugiere una posible relación entre el virus y estos animales, aunque el rol del caballo en el ciclo del virus todavía no está claro.
El médico veterinario Víctor Montenegro Hidalgo, de la Universidad Nacional, coincidió en que la eventual detección del virus en caballos no sería extraña, ya que el Jingmen tick virus ha sido identificado en especies como bovinos, primates no humanos, roedores y murciélagos en otras regiones del mundo. Montenegro aclaró que, aunque los caballos podrían estar expuestos al patógeno por la picadura de garrapatas, actualmente no existe evidencia científica de que el virus provoque enfermedad en estos animales. El equipo científico también consideró que, por el tipo de ambientes donde se recolectaron las garrapatas, el virus podría circular en otros hospederos potenciales: perros, primates no humanos, roedores, pequeños mamíferos, aves y murciélagos.
Qué dicen los expertos
Esto se relaciona con la amplia capacidad de Amblyomma mixtum para alimentarse de diferentes vertebrados, incluidos seres humanos. El análisis genético reveló una variante local relacionada con linajes de Europa y Asia occidentalEl material genético del virus fue analizado mediante técnicas de secuenciación de nueva generación y metagenómica viral en el Instituto Pasteur de Francia. Este procedimiento permitió reconstruir casi todo el genoma y compararlo con secuencias de otras regiones del mundo.
La variante identificada en Costa Rica mostró diferencias respecto a otras descritas globalmente, aunque comparte un ancestro evolutivo con virus encontrados en América Latina y el Caribe y pertenece al mismo linaje que variantes detectadas en Europa y Asia occidental, incluidas algunas aisladas en humanos. Murillo explicó que el virus hallado en Costa Rica se asocia a otras detecciones en Europa, el Caribe, México y Colombia, así como en Asia occidental, lo que lleva a pensar en un origen europeo y asiático para la variante local. Esta relación genética distingue al Jingmen tick virus detectado en Costa Rica de los descritos en Brasil, que están más ligados a linajes africanos.
Por ello, el equipo científico plantea la hipótesis de dos posibles entradas del virus a América: por garrapatas infectadas o por animales portadores. El estudio también reportó que se analizaron muestras de Ciudad Colón, Heredia, Monte de la Cruz y Vara Blanca, sin hallar el virus en esas localidades. Comparaciones preliminares con muestras recolectadas en Panamá evidenciaron diferencias en las comunidades virales entre ambos países.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





