
Crítica de ‘El día de la revelación’: Spielberg regresa por la puerta grande al cine de ‘aliens’ con una película en la que hay reflexión, emoción y política
El director Steven Spielberg lleva toda la vida creyendo en los extraterrestres (al menos, cinematográficamente) y parte de su carrera la ha consagrado a ellos. En su fundacional Encuentros en la tercera fase sentó...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. El director Steven Spielberg lleva toda la vida creyendo en los extraterrestres (al menos, cinematográficamente) y parte de su carrera la ha consagrado a ellos. En su fundacional Encuentros en la tercera fase sentó parte de las bases de su estilo humanista y trascendental, de la épica de lo cotidiano y del sentido de la maravilla que ha caracterizado su filmografía. Precisamente ahora se cumplen 50 años del estreno de esta película y, quizás por esa razón, resulte un tanto ‘epifánico’ que haya decidido retomar el tema con El día de la revelación, en la que recupera buena parte de los temas que en ella propuso y que, en este caso, entroncan con nuestro presente de una forma de lo más significativa.
Y es que, además de hablar sobre la posible existencia o no de la presencia de vida alienígena, Spielberg centra la película en dos temas fundamentales: las corporaciones que dominan el mundo y se encargan de mover los hilos a nuestras espaldas, ocultando información y haciéndonos creer lo que ellas consideren necesario y, además, la falta de empatía en nuestros días, la necesidad de escuchar a los demás y cómo eso genera una incomunicación que va más allá de las especies. Un thriller de tramas paralelas que convergenUn experto en ciberseguridad, Daniel (Josh O’Connor), roba una información clasificada de la empresa para la que trabaja, en la que se guardan secretos sobre experimentos con seres de otros planetas, así como miles de pruebas de las naves espaciales con las que nos han estado visitando. Junto a él, se encuentra su novia, Jane (Eve Hewson), ajena a todo, pero profundamente creyente, a través de la que se establecerá un debate religioso en torno a la fe en relación con la presencia de otros seres no humanos.
Los detalles
¿Es compatible Dios con los marcianos? Por otro lado, en Kansas conoceremos a Margaret (Emily Blunt), una meteoróloga de la cadena de televisión local que no encuentra su lugar en el mundo a pesar de que parece tenerlo todo: un buen trabajo, pareja y estabilidad. Durante el acto cotidiano del desayuno, un pájaro entrará por la ventana y todo cambiará para ella: comenzará a hablar otros idiomas, a saber qué ocurre en la mente de aquellos que se cruzan con ella, a tener presentimientos e intuiciones.
Además, en antena, articulará unos sonidos guturales que nadie entenderá y que rápidamente se extenderán por Internet. El único que sabrá descifrarlos será David. Ambos personajes iniciarán un trayecto de huida cuando se vean perseguidos por la todopoderosa corporación que preside Noah (Colin Firth), capaz de hacer lo que sea para que sus secretos no salgan a la luz.
Goza de poder, de dinero, de recursos infinitos y de tecnología alienígena para adelantarse a los movimientos de los fugitivos. Los dos protagonistas estarán llamados a encontrarse, y para que eso ocurra les ayudará Hugo (Colman Domingo), que sabe mucho más de lo que parece sobre la relación entre todos los personajes y su papel en esta historia. Steven Spielberg compone una historia de tramas paralelas que poco a poco irán convergiendo de manera orgánica.
Qué dicen los expertos
En ese sentido, buena parte del metraje está dedicado al thriller de misterio y persecuciones, a la intriga de conspiraciones con leves toques sobrenaturales. Una película mucho más política de lo que pareceNo resulta casual que la película se ambiente en un momento de crisis política (ficticia), entre los Estados Unidos y Corea, que se encuentran al borde de una Tercera Guerra Mundial. En ese sentido, se plantea la pregunta central del relato: ¿está la población preparada para conocer que no está sola en el universo?
, ¿generaría eso un cataclismo o, en cambio, serviría para apaciguar los ánimos? El director no tiene la respuesta, pero sí se atreve a especular que, desde la época de Nixon, se han efectuado experimentos con alienígenas, se les ha torturado y utilizado para hacer pruebas científicas y que todo eso ha estado en manos de una empresa privada que ha estado asesorando a los sucesivos gobiernos sin dejar rastro. En ese sentido, la película parece enfocada, al igual que le ocurre a los personajes de Emily Blunt y Josh O’Connor, a que el espectador también despierte del letargo, que abra los ojos y tome conciencia de lo que ocurre a su alrededor, que son muchas cosas y muy graves.
Y que tome partido por ellas. Por eso, aunque no lo parezca, El día de la revelación es una película de lo más comprometida, reivindicativa y política disfrazada de entretenimiento vacuo. De alguna manera es como si Spielberg mezclara travesura y gravedad, disfrute con seriedad.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





