
Cuando brilla, gana, y cuando no, también: un gol de Mikel Merino en el 91 despide a Cristiano y manda a España a los cuartos
MundialCuando brilla, gana, y cuando no, también: un gol de Mikel Merino en el 91 despide a Cristiano y manda a España a los cuartosLa selección sobrevivió a un 'thriller' psicológico de hora y media en Dallas gracias a...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: MundialCuando brilla, gana, y cuando no, también: un gol de Mikel Merino en el 91 despide a Cristiano y manda a España a los cuartosLa selección sobrevivió a un 'thriller' psicológico de hora y media en Dallas gracias a una asistencia de Ferran y al tanto del hombre al que De la Fuente esperó hasta casi lo inexplicable Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 7 comentariosMikel Merino, autor del gol, Fabián y Porro celebran el gol. CastelaoEnviado especial Dallas (EE. )Enviado especial Dallas (EE.
)SEGUIR AUTORActualizado Lunes, 6 julio 2026 - 23:26Cuadro El camino hacia la final del 19 de julio La madurez de un equipo se mide en noches, tardes, como la de este lunes. Una sesión de espiritismo con la respiración contenida durante una hora y media, un tormento psicológico desde el que salió España disparada hacia los cuartos de final gracias a un partido más recio que bonito, gracias a evitar tambalearse cuando las cosas no fueron bien, gracias, en fin, a un gol cuando el partido ya estaba muerto. España se impuso a Portugal en la agonía del funambulista y tiene su billete entre los ocho mejores del torneo porque sí, porque es la campeona de Europa, caramba, y porque es un señor equipo, un señor equipo que cuando juega bien, gana, y cuando no, también.
Los detalles
Y, ante eso, hay poco que hacer. Fue Mikel Merino, el hombre al que Luis de la Fuente ha esperado por encima de la lógica, el que hizo el gol del triunfo en el minuto 90, o en el 91, qué más da, con el estómago en la boca gracias a un pase maravilloso de Ferran Torres, que cambió de alguna manera el partido y se convirtió en el detalle que desequilibró el asunto. Ganó España sin la mejor versión de Lamine, que tendrá al menos otra oportunidad, y no tiene pinta de que vaya a desperdiciar muchas más.
La selección, que empezó titubeante, ya está en el escalón mínimo que se le presupone, y ahora, a este equipo, hay que ganarle. Quizá alguien lo haga, pero no va a resultar fácil ahora desembarazarse de un colectivo tan bonito, y tan feo, a la vez. El partido fue una película de suspense.
Un thriller agotador para el sistema nervioso, pendiente de cada control, de cada pase, de cada situación, conteniendo la respiración por si acaso, un por si acaso para bien o para mal, para bien cuando atacaba España y para mal cuando lo hacía Portugal. Dos equipos estupendos, con algo más de balón para España, en la que recayeron las mejores ocasiones. Buena verión de RodriDe la Fuente no tocó lo que había funcionado y dispuso el mismo once que contra Austria.
Roberto Martínez, por su parte, metió a Joao Félix en lugar de Leao, más balón, pero menos vértigo en un equipo que juega en función de Cristiano, incrustado como delantero centro puro y duro a la espera de que le caigan balones a los que ya no llega.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





