
Cuando el Parlamento se vacía
La democracia es el único régimen que se ata las manos a sí mismo. Se prohíbe ciertos atajos no porque no funcionen, sino porque lo hacen demasiado bien. Por ejemplo: la coacción produce confesiones, y las filtraciones...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Surgen avances clave en el escenario mundial. La democracia es el único régimen que se ata las manos a sí mismo. Se prohíbe ciertos atajos no porque no funcionen, sino porque lo hacen demasiado bien. Por ejemplo: la coacción produce confesiones, y las filtraciones producen condenas anticipadas.
Todo eso funciona en el sentido de que consigue resultados, aunque estos no sean ya justicia sino otra cosa: un castigo sin juicio. Asistimos a la instrucción de una causa contra un expresidente del Gobierno y no sabemos cómo mirarla. Hay materia: gestiones opacas, joyas en una caja fuerte, indicios que merecen investigarse y acaso acabar en condena.
Decir lo contrario es faltar a la verdad. Pero, a su vez, hay filtraciones constantes desde el interior del proceso, datos médicos incorporados a un anexo policial que nada aportan a la instrucción, informes que llegan al juzgado el mismo día de la sesión de control y se difunden mientras el presidente Sánchez responde en el hemiciclo. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo, y nuestra incapacidad para sostenerlas juntas es seguramente lo más grave de todo lo que ocurre.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




