
Cuando un diálogo cambia un proyecto de vida: el voluntariado profesional como motor para ampliar las oportunidades de empleo juvenil
En Argentina, miles de jóvenes enfrentan un desafío que pocas veces aparece en las estadísticas sobre empleo. Además de la falta de oportunidades laborales, muchos comienzan la búsqueda de su primer trabajo sin conocer...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. En Argentina, miles de jóvenes enfrentan un desafío que pocas veces aparece en las estadísticas sobre empleo. Además de la falta de oportunidades laborales, muchos comienzan la búsqueda de su primer trabajo sin conocer cómo funciona una empresa, sin tener referentes profesionales cercanos y sin una red de vínculos que los ayude a imaginar ese futuro. En ese escenario, el voluntariado profesional se convierte en una herramienta capaz de reducir una brecha menos visible, pero igual de determinante: la del acceso al capital social.
“Empecé camino con muchas dudas, miedos y pocas certezas. La única certeza que tenía era que quería salir adelante y convertirme en una mejor versión de mí misma”. Así recuerda María Luján Morienega, de 22 años, el momento en que llegó al programa Tu Empleo de Fundación EMPUJAR, una capacitación gratuita para el primer empleo que combina herramientas para la inserción laboral con el acompañamiento de profesionales voluntarios.
Los detalles
Quería trabajar, pero no sabía cómo era una entrevista, qué esperaba una empresa de ella ni si realmente tenía las capacidades para ocupar un puesto. Mientras se preparaba para dar sus primeros pasos en el mercado laboral, encontró mucho más que orientación para una entrevista: descubrió a profesionales que la escucharon, la desafiaron a creer en sus capacidades y le mostraron que ese futuro al que aspiraba también podía ser posible para ella. Una experiencia similar atravesó Magalí Quena, de 19 años, también egresada de Fundación EMPUJAR.
Al recordar el acompañamiento recibido durante su proceso de formación, asegura que el vínculo construido con sus mentoras marcó un antes y un después para su crecimiento personal y profesional. “Me ayudaron a conectar con mis emociones, a conocerme mejor y a descubrir aspectos de mi identidad que antes no veía. Lograron generar un ambiente de muchísima confianza, respeto y calidez, donde pudimos reír, emocionarnos e incluso llorar, sintiéndonos siempre acompañados.
Eso realmente transforma vidas y nos ayuda a la hora de construir nuestro futuro”, remarca. No son historias excepcionales. Son historias que se repiten.
Qué dicen los expertos
Cada año, miles de jóvenes llegan a programas de inserción laboral como los que brinda Fundación EMPUJAR, con ganas de trabajar, de aprender y de construir un proyecto de vida. Pero muchos también llegan con algo en común: nunca antes habían conversado con un profesional sobre cómo desenvolverse en una empresa, qué espera un empleador o cómo construir una carrera. No porque les falte talento.
Simplemente porque crecieron lejos de esos espacios. Nadie sueña con lo que no conoce. “Hay desigualdades que no siempre se explican por el nivel educativo, el ingreso económico o la experiencia laboral.
Algunas empiezan mucho antes. Hay jóvenes que crecieron viendo a sus padres o familiares ir a trabajar a una empresa, escuchando conversaciones sobre reuniones, entrevistas o ascensos. Sin darse cuenta, incorporaron códigos, expectativas y referencias sobre el mundo del trabajo.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




